¿Cuál marcha ganará?

Por Álvaro Sanjuán
544 vistas

Los opositores a la reforma electoral y Andrés Manuel López Obrador, están como diría el clásico: entre marcha y marcha, se acaba mi democracia. El argumento del consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, sigue siendo el mismo: “el Instituto es el árbitro de nuestra democracia, las selecciones las organizan los ciudadanos, ellos cuentan los votos y son la mejor garantía”.  Además, cuenta Don Lorenzo que por esa razón ya no es posible hacer un fraude. ¿De qué país nos estará hablando el presidente del INE? México no es, por supuesto.

No vamos a decir nada nuevo, con todo y nuestras flamantes instituciones electorales, desde el IFE hasta el INE, con la pena, pero sí ha habido fraudes. ¿Acaso no los hubo en 2006 y 2012 en contra de López Obrador? Por supuesto que el PAN y el PRI dirán que no, porque los votos los contaron los ciudadanos. Por su parte, el Tribunal Federal dijo que todo fue correcto, tuvimos elecciones libres y democráticas. Por cierto, los fraudes electorales del México moderno empezaron con José Vasconcelos. El fraude ha sido la cultura de los partidos políticos en México, el PRI en primerísimo lugar, sin fraudes el tricolor no hubiera gobernado por más de 70 años y en algunos Estados han sido gobiernos por más de un siglo. 

Como todos sabemos, el padre del IFE fue el fraude que se le hizo al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. Cómo olvidar ese 1988, cuando Carlos Salinas de Gortari se convirtió en el presidente más ilegítimo de la historia de México. Quiso lavar sus culpas fundando el IFE, como si con eso las mexicanas y mexicanos nos olvidaríamos de como llegó al poder. Entendemos que el IFE, bien o mal cumplió su ciclo. ¿Y el INE por qué no? Además, los opositores a la reforma electoral le mienten a la sociedad. Este Instituto seguirá siendo el famoso árbitro electoral, pero con otro nombre y otro tipo de funciones.

El INE por sí mismo no garantiza que haya democracia, y mucho menos que se justifiquen los miles de millones de pesos que gasta cada año para garantizar la llamada democracia. Para que en nuestro país tengamos una verdadera democracia, se requiere que tengamos demócratas y la clase política está muy lejos de serlo. Cuando el IFE se convirtió en el INE, no hubo protestas. Nadie salió a las calles a marchar por ese cambio. COPARMEX, Claudio X González y compañía no protestaron. El árbitro, después de todo, servía a sus intereses. Al INE con nuestros impuestos le damos poder y privilegios. Hoy “nuestra democracia” se ve amenazada porque el INE tendrá que reformarse.

Una cosa sí podemos asegurar: el problema del INE no se resolverá con marchas, sean de Claudio X Gonzales o Andrés Manuel López Obrador. Y no se trata, de que el arbitro electoral cambie para que todo siga igual. Tal parece, que las mexicanas y mexicanos, somos rehenes de la partidocracia y de la elite burocrática del INE encabezada por Lorenzo Córdoba. Si los legisladores no se ponen de acuerdo y no logran la reforma electoral que nos merecemos, entonces, como alguien dijo: “si no pueden renuncien”.

También te puede interesar

Orus Media

Somos un medio de comunicación digital multimedia, que busca convertirse en un referente de la información política y social en México.

Suscribete

Suscríbete y podrás recibir todo nuestro contenido digital

Noticias

@2022 – All Right Reserved.