Desde Fresnillo, Zacatecas, el diputado federal Ulises Mejía Haro expresó su respaldo al Colegio de Notarios del Estado y al Colegio Nacional del Notariado Mexicano, al considerar que las recientes reformas a la Ley del Notariado local representan un riesgo para la certeza jurídica y la legalidad patrimonial de las familias zacatecanas, al permitir la designación directa de patentes notariales sin cumplir plenamente la carrera notarial tradicional.

Contexto legislativo y posicionamiento del diputado
En el marco de La Legislativa, evento realizado en el municipio de Fresnillo, el legislador federal por Morena presentó un balance de las reformas aprobadas durante el reciente cierre del periodo ordinario del Congreso de la Unión. En su intervención, destacó que dichas modificaciones buscan fortalecer la vida pública del país, otorgar certidumbre jurídica y consolidar el proceso de transformación nacional impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Sin embargo, al ser cuestionado por medios de comunicación sobre las modificaciones a la Ley del Notariado del Estado de Zacatecas, Mejía Haro fue enfático al señalar su preocupación por el contenido del Decreto 315, que faculta al Ejecutivo estatal para otorgar directamente cuatro patentes notariales en sedes vacantes.

Reforma a la Ley del Notariado: puntos críticos
El diputado explicó que uno de los aspectos más controversiales de la reforma es la incorporación del artículo 66 Bis, el cual permitiría conceder una patente notarial antes de que la persona designada cuente con la preparación técnica acreditada, otorgándole posteriormente un periodo de hasta 20 meses para formarse.
Riesgo para la fe pública
Mejía Haro calificó esta disposición como jurídicamente inadmisible, al señalar que en el sistema del Notariado Latino la capacidad técnica debe acreditarse antes de ejercer la fe pública. “Otorgar una patente primero y capacitar después pone en riesgo la validez de escrituras, contratos y testamentos”, advirtió.
Coincidencia con el Colegio de Notarios
El legislador expresó su coincidencia con la postura técnica del Colegio de Notarios del Estado de Zacatecas y del Colegio Nacional del Notariado Mexicano, quienes han alertado que esta reforma representa un retroceso institucional y abre la puerta a decisiones discrecionales.
“El notariado es un pilar del Estado de derecho. Su fortaleza descansa en la independencia, la profesionalización y la preparación técnica de quienes ejercen la fe pública”, sostuvo Mejía Haro ante los medios.
El modelo previo: rigor y meritocracia
Antes de la reforma, recordó el diputado, el proceso para ocupar notarías vacantes en Zacatecas estaba sustentado en un esquema de alta exigencia jurídica, que incluía:
- Convocatoria pública abierta
- Al menos 12 meses de experiencia comprobable en una notaría
- Examen académico y práctico ante cinco sinodales especializados
- Calificación mínima de 80
- Examen de oposición posterior
Este modelo, explicó, garantizaba que solo personas plenamente capacitadas accedieran a la responsabilidad de custodiar la fe pública.
Impacto en la confianza ciudadana
Ulises Mejía Haro advirtió que la modificación legal podría vulnerar principios fundamentales como la certeza jurídica, la transparencia, la profesionalización y la imparcialidad, además de debilitar la confianza ciudadana en una institución clave para la vida legal y patrimonial del estado.
“Defender la carrera notarial es defender la legalidad y proteger a las familias zacatecanas”, concluyó el legislador.
