EE.UU. decomisa otro petrolero ligado a Nicolás Maduro

Jair Figueroa
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El gobierno de Estados Unidos incautó un segundo buque petrolero cargado con crudo venezolano en aguas internacionales del Caribe, como parte de su ofensiva contra el gobierno de Nicolás Maduro, al que acusa de operar una red ilegal de tráfico de petróleo mediante una llamada “flota fantasma”. El operativo ocurrió esta semana, fue confirmado por autoridades estadounidenses y representa un nuevo aumento en la presión política y económica contra Venezuela, bajo la advertencia del expresidente Donald Trump de endurecer las acciones contra el chavismo.

La incautación fue realizada por la Guardia Costera de Estados Unidos, con apoyo del Departamento de Defensa, luego de que el petrolero —de bandera panameña— fuera detectado navegando por el Caribe tras haber atracado recientemente en Venezuela. Según Washington, el buque transportaba crudo sancionado de la empresa estatal PDVSA y formaba parte de un esquema para evadir las sanciones internacionales impuestas desde 2019.

Un segundo golpe naval en menos de diez días

Este decomiso marca el segundo operativo naval contra Venezuela en menos de diez días, lo que confirma un endurecimiento de la estrategia estadounidense. La acción se produce días después de que Trump anunciara un virtual “bloqueo” contra petroleros sancionados que entren o salgan del país sudamericano.

La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, confirmó la operación a través de redes sociales y difundió un video donde se observa un helicóptero militar sobrevolando la cubierta del petrolero interceptado.

“Estados Unidos seguirá persiguiendo el movimiento ilícito de petróleo sancionado que se utiliza para financiar el narcoterrorismo en la región. Los encontraremos y los detendremos”, afirmó la funcionaria.

¿Qué es la llamada “flota fantasma”?

De acuerdo con la Casa Blanca, el buque decomisado operaba bajo bandera falsa y formaba parte de la denominada flota fantasma venezolana, un conjunto de petroleros que ocultan o manipulan sus sistemas de geolocalización para evadir sanciones internacionales.

La subsecretaria de prensa de la Casa Blanca, Anna Kelly, aseguró que el petrolero transportaba crudo propiedad de PDVSA y que su operación tenía como objetivo el tráfico de petróleo robado.

Expertos en comercio marítimo señalan que esta red ha permitido a Venezuela seguir exportando crudo a mercados asiáticos, principalmente a China, mediante intermediarios y cambios constantes de nombre, bandera y rutas.

Un buque no sancionado, pero con crudo sancionado

El caso ha generado debate incluso entre especialistas legales. Jeremy Paner, socio del bufete Hughes Hubbard en Washington, explicó que el buque en sí no figuraba en la lista de sanciones del Departamento del Tesoro, lo que representa un nuevo nivel de presión por parte de Estados Unidos.

“No estaba sancionado el barco, pero sí el crudo que transportaba, lo que marca una escalada en la aplicación de sanciones”, explicó el abogado.

La empresa británica de gestión de riesgos marítimos Vanguard indicó que la intercepción pudo haber ocurrido al este de Barbados y que el buque podría tratarse del Centuries, identificado previamente como parte de la flota oscura.

Venezuela acusa piratería y secuestro

El gobierno venezolano reaccionó con dureza. A través de un comunicado difundido por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, Caracas condenó el operativo y acusó a Estados Unidos de cometer un acto de “piratería naval”.

Venezuela también denunció la “desaparición forzada” de la tripulación del buque, aunque no ofreció detalles adicionales sobre su paradero o estado legal.

Para el régimen de Maduro, estas acciones forman parte de una campaña internacional para desestabilizar su gobierno y apropiarse de recursos energéticos venezolanos.

Destino del crudo y conexión con China

Según documentos internos de PDVSA citados por fuentes especializadas, el buque transportaba 1.8 millones de barriles de crudo Merey, con destino final a China. El cargamento habría sido adquirido por la empresa intermediaria Satau Tijana Oil Trading, uno de los múltiples operadores que facilitan la venta de petróleo venezolano a refinadores independientes chinos.

Datos del sitio Tanker Trackers indican que, de más de 70 petroleros que operan actualmente en aguas venezolanas como parte de la flota oscura, al menos 38 ya están bajo sanciones estadounidenses.

Irán, Rusia y China respaldan a Caracas

En respuesta a la incautación, Venezuela informó que Irán ofreció su respaldo político y cooperación ante lo que calificó como “terrorismo internacional”. El canciller venezolano Yván Gil aseguró que Teherán expresó solidaridad “en todos los ámbitos”.

China y Rusia, aliados estratégicos del gobierno de Maduro, también manifestaron su apoyo diplomático en días recientes, reforzando el bloque de países que cuestionan la legalidad de las acciones estadounidenses.

Un nuevo capítulo en la presión internacional

La incautación de este segundo petrolero confirma que el conflicto entre Estados Unidos y Venezuela ha entrado en una fase más confrontativa, con acciones directas en el ámbito marítimo y energético.

Más allá del discurso político, el caso reabre el debate sobre los límites del uso de sanciones, la legalidad de las intercepciones en aguas internacionales y el impacto real de estas medidas en la población venezolana.

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