Un tanque metálico con restos de fósforo, perteneciente al cohete Starship de SpaceX, fue encontrado este martes en Playa Bagdad, Tamaulipas, a 40 minutos de Matamoros. El artefacto, identificado como parte del propulsor Super Heavy, presenta una advertencia en inglés: «No manipular. Contiene fósforo. Inflamable. Puede causar quemaduras graves». El hallazgo ocurre tras el fallido lanzamiento del Starship el 27 de mayo, cuando la nave se desintegró en el espacio y el propulsor cayó en el Golfo de México.
Personal del Ejército Mexicano y la Armada acordonó el área para evitar riesgos a la población, mientras expertos en materiales peligrosos evalúan su disposición segura. La Administración Federal de Aviación (FAA) de EE.UU. confirmó una «anomalía» durante el lanzamiento, pero SpaceX no ha emitido declaraciones sobre la contaminación en México.
Alerta ambiental: Fósforo y plásticos amenazan el ecosistema

El fósforo blanco encontrado en el tanque es altamente tóxico: puede causar quemaduras graves, dañar órganos internos y contaminar cuerpos de agua. Además, en las últimas semanas, más de dos toneladas de plásticos y 17 tanques metálicos han llegado a la costa, arrastrados por las corrientes del Golfo.
Jesús Elías Ibarra Rodríguez, presidente de Conibio Global, alertó que los residuos podrían afectar a la tortuga marina Lora, especie en peligro que anida en la zona. «Las crías confunden plásticos con alimento, lo que puede ser fatal», explicó. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ya investiga los materiales, enviando muestras a la Ciudad de México.
Vacío legal: México carece de regulación para basura espacial

Teresa Treviño Rizo, de la Asociación de Medioambientalistas del Noreste, criticó que el T-MEC no incluya normas sobre desechos aeroespaciales. «SpaceX debe asumir los costos de limpieza, pero no hay mecanismos internacionales que lo exijan», señaló.
El alcalde de Matamoros, José Alberto Granados, informó que SpaceX contrató una empresa para limpiar la zona, aunque pidió a la población no recolectar restos del cohete, tras detectarse ventas ilegales en redes sociales. Mientras, el diputado Ricardo Monreal exigió una nota diplomática a EE.UU. y demandas por daños ambientales.
¿Qué sigue?

El incidente expone los riesgos de la exploración espacial sin controles ambientales. Expertos urgen a México a actualizar sus leyes y coordinar con EE.UU. un protocolo para futuros casos.
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