La tensión financiera global escaló este lunes con una caída generalizada de los mercados. En Wall Street, el desplome fue inmediato. El Dow Jones se hundió más de 1.300 puntos, un retroceso del 3.77 por ciento, reflejando el impacto del nuevo paquete de aranceles anunciado por Donald Trump.
El presidente respondió con una frase tajante: “¡No sean débiles! ¡No sean estúpidos!… Sean fuertes, valientes y pacientes”. En su red Truth Social, defendió las medidas y aseguró que “Estados Unidos tiene la oportunidad de hacer algo que debería haberse hecho hace décadas”.
El S&P 500 y el Nasdaq no se quedaron atrás. Cayeron un 3.94 por ciento y un 4.17 por ciento, respectivamente. El ambiente bajista contagió también a Europa y Asia, donde los mercados se desplomaron. El Hang Seng de Hong Kong cayó un 13 por ciento, su peor registro desde 1997, y el CSI 300 chino perdió un 7 por ciento.
El temor a una guerra comercial global afecta ya a las expectativas económicas. Bruce Kasman, de JPMorgan, advirtió que las políticas de Trump podrían empujar a una recesión tanto a Estados Unidos como al resto del mundo.
Los futuros del S&P 500 y del Nasdaq siguen en rojo. La caída acumulada de la semana pasada supera ya los 6 billones de dólares. Los mercados descuentan hasta cinco recortes de tasas este año, mientras la Fed mantiene cautela.
El petróleo sigue perdiendo terreno, el dólar cede ante monedas refugio y hasta el oro cae, afectado por la ola general de ventas.
Prospectiva: Si persisten los temores de guerra comercial y se mantienen las políticas arancelarias, el escenario económico podría deteriorarse rápidamente. La incertidumbre golpea a los mercados globales, y los inversionistas deberán prepararse para mayor volatilidad.
