Las principales bolsas del mundo iniciaron la semana con caídas históricas. La guerra comercial impulsada por Donald Trump ha desatado una ola de pánico global.
El Dow Jones cayó más de 1.300 puntos apenas al abrir la jornada. Esta pérdida representa un retroceso del 3.77 por ciento, siguiendo la estela bajista de Asia y Europa.
El S&P 500 perdió un 3.94 por ciento en pocos minutos, alcanzando los 4.873 puntos. Por su parte, el Nasdaq cayó un 4.17 por ciento hasta los 14.938.
Las cifras reflejan el peor arranque semanal desde 2020. Las preocupaciones por una recesión presionan a los mercados y a los bancos centrales.
La incertidumbre llevó a los mercados de futuros a descontar hasta cinco recortes en las tasas de interés durante este año. El dólar y el oro también cayeron. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadunidense tocó mínimos no vistos en seis meses. Los inversionistas venden activos en busca de liquidez inmediata.
El índice Hang Seng se desplomó un 13 por ciento, la mayor caída desde la crisis financiera asiática. El CSI 300 chino cayó un 7 por ciento. El impacto fue brutal para las acciones tecnológicas y energéticas. El crudo perdió más de dos dólares en medio de un panorama mundial pesimista.
A pesar del desplome, Jerome Powell aseguró que no hay prisa por bajar tasas. Pero los futuros ya apuestan por un recorte para el mes de mayo. Bruce Kasman, de JPMorgan, advirtió que las políticas arancelarias podrían llevar a una recesión global. Estima un 60 % de probabilidad de desaceleración.
Prospectiva: El escenario económico actual plantea riesgos crecientes de recesión si persisten las políticas arancelarias de Estados Unidos. Los mercados reaccionan con volatilidad, alimentando la desconfianza global. Inversores y gobiernos deberán adaptarse a un ciclo más incierto en los próximos meses.
