Dentro del espacio sideral del pensamiento, van generando ideas alcanzando la meta-forma, donde están creando y diseñando acciones que van a materializar lo que previamente se pensó y así llegar a esa forma de manera especifica, al paso, se va realizando en todo momento ese ejercicio de metamorfosis, es decir se esta rectificando de alguna manera al paso de la experiencia, nos vamos perfeccionando en el camino (regularmente después de experimentar alguna acción) que nos llevo al “error”. Esa reorganización de imágenes mentales donde se enfrenta el ser humano en ocasiones puede ser su salvación y en otras su propio tormento; no podremos abdicar al desconocimiento de uno mismo, pero aún con ello no puede ser convincente esta negativa; no obstante, hay momentos dentro del tumulto de las pre-condicionantes, que el individuo pierde la brújula sobre que camino quiere elegir o a donde quiere ir. El modificar la pregunta, puede ser el inicio de una nueva forma de vida, trasladando el ¿por qué?, en el ¿para qué?, lleva hacer un cambio radical de lo que sea aprendió.
Contextualizando al “error”, donde no se pueda ver solamente como algo fatal, todo lo contrario da pauta y apertura de una nueva oportunidad, donde se puede ir dirigiendo el camino bajo las acciones de vida que se están experimentando; lidiar en tratar de evitar el prejuicio social, bajo ese escrutinio de la sociedad moralista, rígida y ambivalente, (probablemente es algo que va ser imposible que no exista y se tendrá que vivir con ello); si por algún momento, nos abstraemos sobre este tipo dinámicas sociales, y damos pauta emprender y concientizar el “error”, en una nueva estructura donde es un principio para la resignificación y seguir adelante.
La idea de Immanuel Kant (Fundamentación de la metafísica de las costumbres), sobre el imperativo categorico, donde expresa que «Actúa solo según aquella máxima por la cual puedas al mismo tiempo querer que se convierta en una ley universal.» Lo cual, se puede entender que antes de actuar, se debe de formular la pregunta sobre si la acción se puede convertir en una regla universal, la cual aplica a cualquier circunstancia; Si la respuesta es afirmativa, entonces esa acción puede ser considerada moralmente correcta. Si no, entonces la acción sería algo inmoral. ¿En que momento puede ser aplicativo este concepto, o más bien en donde lo has visto?, que tal si hacemos un breve repaso de la escena que puede pasar por desapercibida, cuando alguna vez escuchaste por ahí de algunos de tus padres o abuelos (regularmante) dando esa orden de lo que debes o no hacer, por qué, creía que era lo correcto por tradición o convecionalismo social, y no por una argumentación lógica y coherente, dando por cierto lo que en muchas veces podría parecer como algo desconocido y carente de sentido; sin embargo apelaban en su mayoria por una moral. Que, en la mayoría de los casos es transmitida por generaciones (y regularmente sin explicación o razón alguna) y así se va creciendo.
La interrogante que sale a la luz en este momento, es ¿Qué tal si esa moral que me enseñaron no me es funcional para la vida?, o ¿Cómo se me enseño a construir mi propia moral, sin condicionante alguna?, parece que “errando” vamos aprendiendo y quitando las astillas de lo que se nos ha enseñado y no es funcional, y tal parece que es hora de recobrar la dirección del barco… Así que “errando” también se avanza.
