El Banco de México (Banxico) ha revisado a la baja su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2024, reduciéndolo del 2.4% al 1.5%. Esta modificación refleja un «periodo de marcada debilidad» en la economía mexicana, según el informe correspondiente al segundo trimestre del año. El banco central argumenta que la economía ha estado creciendo a un ritmo mucho más lento de lo que se había anticipado anteriormente, y que el desempeño económico durante este periodo ha sorprendido negativamente.
Además, Banxico también ha ajustado su pronóstico para el año 2025, reduciendo la previsión de crecimiento del 1.5% al 1.2%. Esta estimación más moderada está basada en la expectativa de un crecimiento económico gradual, impulsado en su mayor parte por el gasto interno. Este recorte en las proyecciones se suma a la tendencia de desaceleración económica que se ha observado en México en los últimos meses.
El nuevo pronóstico de Banxico se sitúa por debajo de las expectativas más optimistas de otros organismos. La Secretaría de Hacienda había estimado previamente un rango de crecimiento entre 2.5% y 3.5% para el presente año. Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) había previsto un crecimiento del 2.2%, mientras que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estimó un 1.9%.
El banco central ha señalado que varios factores externos podrían agravar la situación económica. Entre ellos, los procesos electorales a nivel global, como el que se llevará a cabo en Estados Unidos en noviembre, podrían incrementar la incertidumbre y afectar la demanda externa, el gasto en consumo e inversión en México. Además, Banxico advirtió que una posible desaceleración del gasto público o un aumento en los conflictos globales podría tener un impacto negativo en la economía nacional y en el comercio internacional.
El informe también hace hincapié en que fenómenos meteorológicos extremos, como temperaturas extremas, ciclones o sequías, así como condiciones financieras más restrictivas o episodios de volatilidad en los mercados financieros, podrían afectar adversamente la actividad económica en México. Estos riesgos añaden una capa adicional de incertidumbre a las previsiones económicas del país.
A pesar de estos desafíos, Banxico sugiere que las condiciones económicas podrían mejorar si se materializan ciertos escenarios positivos. Un mejor desempeño económico de Estados Unidos, un impulso efectivo del gasto público o una reconfiguración global que favorezca la inversión en México podrían contribuir a un crecimiento económico más robusto en el futuro.
