La Organización de las Naciones Unidas afirmó que Estados Unidos tiene una “obligación legal” de continuar financiando a sus agencias y operaciones, luego de que el gobierno del presidente Donald Trump anunciara el retiro de su apoyo económico a más de treinta iniciativas vinculadas al organismo internacional. La declaración fue realizada este jueves por el secretario general de la ONU, António Guterres, desde la sede del organismo en Nueva York, en respuesta a una orden ejecutiva firmada recientemente por la Casa Blanca.
El pronunciamiento se da en un momento de tensión diplomática entre Washington y Naciones Unidas, tras la decisión del gobierno estadounidense de abandonar múltiples dependencias, tratados y programas globales relacionados con temas como población, cambio climático, derechos humanos, migración y asistencia humanitaria, argumentando que ya no se alinean con la agenda política del presidente Trump.
La postura oficial de la ONU
A través de su portavoz, Stephane Dujarric, Guterres subrayó que las contribuciones financieras de los Estados miembros no son opcionales. “Las contribuciones estimadas al presupuesto regular de Naciones Unidas y al presupuesto para el mantenimiento de la paz, tal como fue aprobado por la Asamblea General, son una obligación legal al amparo de la Carta de las Naciones Unidas para todos los Estados miembros, incluido Estados Unidos”, afirmó.
El secretario general expresó su pesar por la decisión de Washington y reiteró que, pese al retiro de fondos, las agencias afectadas continuarán con su labor. “Naciones Unidas tiene la responsabilidad de cumplir con aquellos que dependen de nosotros”, enfatizó Dujarric ante periodistas acreditados.
Retiro de agencias y tratados internacionales
El anuncio del gobierno estadounidense incluye la salida de treinta y una dependencias relacionadas directamente con la ONU, entre ellas el Fondo de Población de las Naciones Unidas, así como la retirada del tratado que rige las negociaciones internacionales sobre cambio climático. Además, Estados Unidos dejará de financiar decenas de otras organizaciones e iniciativas globales que no están afiliadas formalmente al organismo mundial.
La medida se formalizó tras la firma de una orden ejecutiva de Trump que suspende el apoyo estadounidense a sesenta y seis grupos, agencias y comisiones internacionales, muchas de ellas enfocadas en clima, trabajo, migración y políticas consideradas por la administración como iniciativas progresistas o vinculadas a la diversidad.
Impacto en la cooperación internacional
La decisión de Estados Unidos ha generado preocupación dentro de la ONU, no solo por el impacto financiero inmediato, sino también por el precedente que podría sentar entre otros países donantes. Funcionarios del organismo señalaron que el retiro estadounidense ya ha influido en naciones como Francia y Reino Unido, que han comenzado a reevaluar su financiamiento humanitario para redirigir recursos hacia el gasto militar.
Diplomáticos de alto nivel admitieron que se enteraron de la decisión de Washington a través de redes sociales y medios de comunicación, sin haber recibido una notificación formal por parte del gobierno estadounidense. “No ha habido comunicación oficial detallando la decisión”, confirmó Dujarric.
El caso del financiamiento climático
Uno de los puntos más sensibles del retiro es la salida de Estados Unidos de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, tratado que sirve como base del Acuerdo de París. Aunque la decisión no sorprendió del todo, dado el historial de Trump frente a políticas climáticas, sí generó reacciones dentro del organismo.
Simon Stiell, secretario ejecutivo de la CMNUCC, advirtió que la salida de Estados Unidos perjudicará a la propia economía estadounidense. “Esto afectará empleos, estándares de vida y aumentará el impacto de incendios forestales, inundaciones, tormentas y sequías”, señaló en un comunicado.
La contribución financiera de Estados Unidos
El presupuesto regular de la ONU es financiado por sus ciento noventa y tres Estados miembros, con aportaciones calculadas en función del tamaño de sus economías. Estados Unidos, como la mayor economía del mundo, está obligado a cubrir el veintidós por ciento del presupuesto regular y el veinticinco por ciento del presupuesto destinado a operaciones de mantenimiento de la paz.
Funcionarios del organismo revelaron que Washington no cubrió en su totalidad sus contribuciones correspondientes al año anterior. De acuerdo con la Carta de la ONU, un país que acumule dos años completos de mora pierde su derecho a voto en la Asamblea General.
Un escenario de tensión prolongada
Durante el último año, la relación entre la ONU y el gobierno estadounidense ha sido descrita como frágil y tensa. Aunque Guterres y otros altos funcionarios lograron previamente evitar una salida total de Estados Unidos del organismo, el anuncio del retiro masivo de financiamiento marca un nuevo punto crítico en la relación bilateral.
Mientras tanto, la ONU insiste en que la Carta fundacional del organismo no es negociable. “La Carta no es a elegir. No vamos a renegociar la Carta”, sentenció Dujarric.
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