La búsqueda de la presidencia de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) ha generado un amplio interés, con 66 aspirantes en total, incluida la actual titular, Rosario Piedra Ibarra. Entre los candidatos destacados se encuentran Nashieli Ramírez, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, y Tania Ramírez Reyes, directora de la Red por los Derechos de la Infancia. El proceso de registro cerró el 15 de octubre, con 34 aspirantes que cumplen con los requisitos necesarios, mientras que 32 más tienen hasta el 17 de octubre para corregir inconsistencias en su documentación.
Nashieli Ramírez ha desempeñado un papel significativo desde 2017 al frente de su comisión local y ha sido ratificada en su cargo. Por su parte, Tania Ramírez Hernández ha trabajado incansablemente por la defensa de los derechos de la infancia en el país. También figura Carlos Pérez Vázquez, un abogado que ha enfrentado desafíos en su labor, renunciando a su cargo en la Comisión para el Acceso a la Verdad debido a la falta de presupuesto. Otro candidato notable es Jesús González Schmal, quien es abogado de Mario Aburto, implicado en el asesinato de Luis Donaldo Colosio.
La lista de aspirantes incluye a otros funcionarios de comisiones de derechos humanos en diferentes estados, como Marco Antonio Tinoco Álvarez de Michoacán y José Felix Cerezo Vélez de Puebla. Además, hay figuras como Zulay Alaíd Abbud Esparza, responsable de la oficina de Ciudad Juárez en Chihuahua, y Jakqueline Ordoñez Brasdefer de Tlaxcala. También destaca Jorge Sánchez Arellano, quien trabajó en la Secretaría de Gobernación durante la administración de Andrés Manuel López Obrador.
En medio de este contexto, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Celeste Ascencio Ortega, ha afirmado que todos los aspirantes, incluida Rosario Piedra, deben seguir las mismas reglas en el proceso de selección. Adán Augusto López Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, respaldó esta visión, enfatizando que la ley requiere que los legisladores escuchen a todos los candidatos por igual.
Por otro lado, Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, sugirió que la experiencia de Piedra Ibarra podría jugar a su favor, aunque su futuro en el cargo dependerá de su desempeño en el mismo. Sin embargo, el panorama no es uniforme, ya que legisladores de la oposición, como el panista Ricardo Anaya, han manifestado su preocupación ante la posibilidad de que la actual presidenta sea reelegida. Anaya criticó abiertamente el trabajo de Piedra, calificado de deficiente, y se comprometió a buscar un perfil más adecuado para liderar la CNDH.
Organizaciones civiles, como el Centro Prodh, han señalado el bajo rendimiento de la CNDH bajo la dirección de Rosario Piedra, subrayando problemas como la falta de un consejo consultivo y la ausencia de acciones concretas frente a leyes consideradas inconstitucionales. Estas críticas se suman a una percepción general de que la Comisión ha fallado en defender de manera efectiva los derechos humanos, afectando su legitimidad y relevancia.
