San Luis Potosí, S.L.P.— El acceso oportuno a los servicios médicos, la reducción de los tiempos de espera y el abasto suficiente de medicamentos deben ocupar un lugar prioritario en el análisis de las necesidades sociales de San Luis Potosí, señaló Gerardo Sánchez Zumaya, coordinador estatal de Afiliación del Partido del Trabajo.
Durante una reunión informativa con militantes y simpatizantes, Sánchez Zumaya planteó la importancia de escuchar las experiencias de las familias potosinas para identificar los principales obstáculos que enfrentan cuando buscan atención médica. Explicó que cualquier propuesta relacionada con la salud debe partir de un diagnóstico responsable y considerar las diferencias que existen entre las regiones del estado.
El coordinador sostuvo que la atención médica no puede analizarse solamente desde la cantidad de hospitales disponibles, sino también desde la capacidad de respuesta de las unidades, la distribución territorial de los servicios, el funcionamiento de los sistemas de citas y la existencia de medicamentos y materiales clínicos.
“La salud es una necesidad que no puede esperar. Cuando una persona solicita una consulta, busca una respuesta oportuna, profesional y cercana. Por eso es necesario analizar alternativas que ayuden a disminuir la saturación y permitan que las familias tengan mayor certeza durante su atención”, expresó Sánchez Zumaya.
Como parte de la reunión, presentó tres ejes generales para orientar la discusión: la descentralización de los servicios médicos, la optimización de los tiempos de atención mediante herramientas tecnológicas y el fortalecimiento de los canales de distribución de medicamentos e insumos.
Atención médica más cercana a las comunidades
El primer eje se relaciona con la ampliación y el fortalecimiento de las unidades de atención primaria en diferentes regiones de San Luis Potosí. De acuerdo con Sánchez Zumaya, acercar los servicios básicos a las comunidades podría evitar que numerosos pacientes tengan que trasladarse hasta la capital del estado o a las principales zonas urbanas para recibir consultas que podrían brindarse en instalaciones regionales.
Señaló que los traslados representan un desafío adicional para quienes viven en comunidades alejadas, especialmente cuando deben recorrer largas distancias, asumir gastos de transporte o abandonar temporalmente sus actividades laborales y familiares. Por ello, consideró necesario revisar la distribución de la infraestructura existente e identificar las zonas donde se requiere una mayor capacidad de atención.
Aclaró que descentralizar los servicios no significa limitar el acceso a hospitales especializados, sino fortalecer el primer nivel de atención para resolver de manera cercana los padecimientos que no requieren procedimientos de alta complejidad. Una red regional mejor organizada, añadió, también podría contribuir a disminuir la presión sobre hospitales y centros médicos que actualmente reciben una alta demanda.
Sánchez Zumaya indicó que las particularidades geográficas y sociales del estado deben tomarse en cuenta en cualquier ejercicio de planeación. Las necesidades de la zona metropolitana no necesariamente son las mismas que enfrentan las familias de la Huasteca, el Altiplano, la Zona Media o las comunidades rurales, por lo que las propuestas deben responder a las condiciones específicas de cada región.
Tecnología para reducir tiempos de espera
El segundo eje abordado fue la modernización de los mecanismos de programación y seguimiento de citas médicas. El coordinador estatal consideró que el uso responsable de herramientas tecnológicas puede facilitar la organización de las consultas, evitar desplazamientos innecesarios y reducir la concentración de personas en las salas de espera.
Explicó que los sistemas tecnológicos deben ser sencillos y accesibles, además de contar con opciones para quienes no utilizan internet o dispositivos digitales. La modernización, subrayó, no debe convertirse en una nueva barrera para los adultos mayores, las personas con discapacidad o las familias que viven en comunidades con conectividad limitada.
Entre los aspectos que podrían analizarse se encuentran la confirmación anticipada de citas, el envío de recordatorios, la posibilidad de reprogramar una consulta y la disponibilidad de información clara sobre horarios y requisitos. Estas medidas, dijo, permitirían ordenar mejor la demanda y ofrecer mayor certeza a los pacientes.
“Hablar de bienestar social es hablar de un sistema de salud que responda con rapidez. Las familias potosinas merecen atención médica digna, donde ser atendido no implique horas de incertidumbre, sino la certeza de un servicio oportuno y profesional”, manifestó.
Añadió que la tecnología debe funcionar como un instrumento de apoyo para el personal médico y administrativo, no como un sustituto del trato humano. La atención de calidad, apuntó, también depende de que los trabajadores del sector cuenten con condiciones adecuadas para desempeñar sus responsabilidades.
Medicamentos e insumos para completar la atención
El tercer eje se concentró en el abasto de medicamentos y materiales clínicos. Sánchez Zumaya señaló que una consulta pierde efectividad cuando el paciente no tiene acceso al tratamiento indicado o debe realizar gastos que afectan la economía de su familia.
Por esta razón, planteó la necesidad de revisar los procesos de adquisición, almacenamiento y distribución, así como mejorar la coordinación entre las instituciones y las unidades médicas. Contar con información actualizada sobre las existencias permitiría detectar faltantes y atenderlos antes de que afecten directamente a la población.
El coordinador afirmó que el análisis del abasto debe incluir tanto los medicamentos de uso frecuente como los insumos necesarios para consultas, estudios y procedimientos básicos. También consideró importante establecer mecanismos de seguimiento que permitan conocer si las recetas fueron surtidas y cuáles son los productos que presentan mayores dificultades de disponibilidad.
Durante el encuentro, Sánchez Zumaya insistió en que los tres ejes expuestos constituyen puntos de partida para el análisis y no un programa gubernamental ni una propuesta electoral. Señaló que el objetivo de estas reuniones informativas es recopilar inquietudes, conocer experiencias y contribuir a la construcción de un diagnóstico sobre las condiciones de la atención médica en San Luis Potosí.
Al finalizar, informó que continuará reuniéndose con distintos sectores sociales para escuchar sus planteamientos sobre salud y otras necesidades comunitarias. Indicó que cualquier documento posterior deberá elaborarse con responsabilidad, información verificable y respeto a las competencias de las instituciones encargadas de prestar los servicios médicos.
Sánchez Zumaya concluyó que mejorar la atención sanitaria requiere planeación, coordinación institucional y conocimiento directo de los problemas cotidianos. Agregó que escuchar a la población permitirá identificar prioridades y valorar alternativas orientadas a una atención más cercana, ordenada y eficiente.
