El Vaticano reafirmó su compromiso con la paz en Ucrania, instando a un «diálogo sincero, sin condiciones previas» que conduzca a una solución justa y duradera al conflicto. Este mensaje se dio a conocer tras una llamada entre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin.
Durante la conversación, Zelenski expresó su gratitud al Vaticano por su «apoyo moral» y destacó los esfuerzos en la repatriación de niños ucranianos que han sido deportados o desplazados ilegalmente a Rusia. Además, informó que la Santa Sede recibió una lista de prisioneros ucranianos retenidos en cárceles y campos rusos.
El líder ucraniano manifestó su esperanza de que el respaldo del Vaticano ayude a la liberación de estos prisioneros y a la implementación de un alto el fuego provisional de 30 días. Consideró que estos pasos serían cruciales para acercarse a una paz estable y justa.
Por su parte, la Santa Sede exhortó a las partes involucradas a aprovechar la oportunidad para entablar conversaciones auténticas y alentó a hacer todo lo posible para liberar a los prisioneros.
Zelenski reiteró la disposición de Ucrania para avanzar en estos acuerdos, señalando que «nadie anhela más la paz que el pueblo ucraniano». Sin embargo, denunció que Rusia sigue imponiendo condiciones que obstaculizan y prolongan la resolución del conflicto.
El papel del Vaticano en este proceso es clave. El papa Francisco ha mostrado una constante preocupación por la situación en Ucrania y, en 2023, encomendó al cardenal Matteo Zuppi una misión diplomática para promover la paz. Esta iniciativa lo llevó a visitar Kiev, Moscú, Washington y Pekín en busca de consensos.
Prospectiva:
El respaldo del Vaticano podría convertirse en un elemento clave para facilitar la paz en Ucrania, especialmente en la negociación de intercambios humanitarios y en la liberación de prisioneros. En un escenario de conflicto prolongado, la mediación de la Santa Sede podría influir significativamente en la reducción de tensiones.
