Venezuela denunció este miércoles lo que consideró un “robo descarado” cometido por Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump supuestamente admitiera el asalto a un buque petrolero venezolano en el mar Caribe, según informó el gobierno de Caracas. La administración de Nicolás Maduro afirmó que el hecho constituye una violación grave al derecho internacional y exigió una condena de la comunidad internacional.
Caracas condena un “acto de piratería internacional”
En un comunicado oficial citado por medios internacionales, el gobierno venezolano expresó un “enérgico repudio” a las declaraciones atribuidas al exmandatario estadounidense, al sostener que estas confirmarían una práctica sistemática de apropiación de recursos energéticos venezolanos.
El documento señala que la supuesta confesión pública de Trump no solo revela la magnitud del incidente, sino que evidencia un patrón de acciones dirigidas a despojar a Venezuela de su petróleo mediante mecanismos irregulares y contrarios a las normas internacionales que rigen la navegación y la soberanía de los Estados.
Venezuela asegura que Trump ya había admitido intenciones similares
El gobierno recordó que no es la primera vez que Trump menciona abiertamente posibles acciones dirigidas hacia los recursos venezolanos. Durante la campaña presidencial estadounidense de 2024, el republicano habría reiterado su deseo de “quedarse con el petróleo venezolano sin pagar ninguna contraprestación”.
Para Caracas, estas declaraciones revelan una política de agresión sostenida que va más allá de diferencias ideológicas o diplomáticas. De acuerdo con el comunicado, las acciones de Washington responden a un plan “deliberado” para asfixiar económicamente al país sudamericano e intervenir en su soberanía energética.
El caso Citgo vuelve al centro de la disputa
El gobierno venezolano destacó que el presunto asalto al buque petrolero se suma a otro conflicto clave: la pérdida de control sobre Citgo, la filial de PDVSA en Estados Unidos.
Caracas insistió en que el embargo y posterior subasta de activos de Citgo constituyen un “robo” respaldado por un proceso legal “fraudulento” que habría sido instrumentado con fines políticos. Desde 2019, la disputa por la empresa ha escalado a niveles diplomáticos y económicos sin precedentes, luego de que Washington retirara el reconocimiento a las autoridades de PDVSA.
Tensiones geopolíticas en aumento
El gobierno venezolano señaló que la denuncia se produce en un ambiente regional marcado por:
- La reactivación de sanciones energéticas por parte de Estados Unidos.
- Una creciente presión diplomática sobre Venezuela en torno a temas electorales internos.
- La presencia militar estadounidense en el Caribe, bajo el argumento de operaciones contra el narcotráfico.
Para Venezuela, estos elementos forman parte de un intento por controlar su industria petrolera, considerada pieza fundamental de su economía.
Repercusiones internacionales posibles
Especialistas en derecho internacional consultados por medios internacionales consideran que la denuncia podría generar nuevos movimientos diplomáticos. Entre las reacciones anticipadas destacan:
- Nuevas demandas o quejas formales en organismos multilaterales.
- Tensiones en foros regionales como la OEA y la CELAC.
- Mayor presión sobre las operaciones de PDVSA en el exterior.
- Respuestas de aliados estratégicos de Caracas, como Rusia e Irán.
Hasta el momento, Estados Unidos no ha emitido una declaración oficial en respuesta al comunicado venezolano.
El señalamiento de Venezuela abre un nuevo capítulo en la compleja relación bilateral con Estados Unidos, marcada por sanciones, disputas energéticas y acusaciones mutuas. Las declaraciones atribuidas a Trump han generado un nuevo foco de tensión que podría escalar en organismos internacionales y reavivar debates sobre soberanía, legalidad marítima y control energético.
