Tiroteo político sacude Minnesota; ubican sospechoso

El sospechoso del crimen, vinculado a la seguridad privada y movimientos religiosos, continúa prófugo tras el ataque a líderes demócratas en Minnesota

Redacción
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Un tiroteo con aparente motivación política sacudió al estado de Minnesota este sábado cuando la legisladora estatal Melissa Hortman y su esposo fueron asesinados en su domicilio por Vance Luther Boelter, de 57 años, un hombre con historial en seguridad privada y vínculos religiosos. El mismo sospechoso también hirió de gravedad al senador estatal John Hoffman y su esposa, en un ataque que ha conmocionado a la clase política estadounidense. La policía continúa la búsqueda activa del sospechoso, quien logró huir tras un intercambio de disparos con agentes.

Un ataque coordinado y de alto impacto

El incidente comenzó la madrugada del sábado en Brooklyn Park, una localidad del área metropolitana de Minneapolis. Según confirmó la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota, Boelter se hizo pasar por policía y conducía un vehículo con distintivos oficiales, lo que le permitió acercarse a las residencias de los legisladores sin levantar sospechas.

El primer ataque fue contra el senador John Hoffman y su esposa, quienes se encuentran hospitalizados. Horas después, Boelter irrumpió en la casa de la legisladora demócrata Melissa Hortman, líder de la Cámara de Representantes estatal, y la asesinó a ella y a su marido a tiros.

Un sospechoso con historial en seguridad y religión

Vance Luther Boelter no era un desconocido en el ámbito público de Minnesota. Según registros estatales, fue designado por el propio gobernador Tim Walz en 2016 y 2019 para integrar la Junta de Desarrollo Laboral del estado. Además, dirigía una empresa de seguridad privada llamada Praetorian Guard Security Services LLC, en la que figuraba también su esposa como gerente.

En redes sociales y sitios profesionales, Boelter se describía como experto en operaciones de seguridad en zonas de conflicto como Oriente Medio y África, y como ministro cristiano. También había dirigido una organización religiosa llamada Revoformation y declaraba tener experiencia misionera en zonas de alto riesgo como la Franja de Gaza y el sur del Líbano.

Motivación política: una línea de investigación

La policía informó que en el vehículo abandonado por el sospechoso se encontró un “manifiesto” y una lista con nombres de legisladores, incluyendo al gobernador Tim Walz. Asimismo, varias hojas contenían la frase “No Kings”, lema utilizado por grupos contrarios al expresidente Donald Trump y que encabezaron protestas en todo el país este fin de semana.

Aunque las autoridades aún no confirman la motivación específica, el gobernador Walz no dudó en calificar los hechos como un “asesinato con motivación política”, y agregó: “No permitiremos que el odio y la violencia socaven nuestra democracia”.

Un perfil que pasó desapercibido

David Carlson, amigo cercano y compañero de vivienda de Boelter, declaró que había recibido un mensaje alarmante del sospechoso a las 6 de la mañana del sábado, en el que anticipaba que podría morir pronto. Carlson describió a Boelter como alguien que “no se mostraba molesto con la política”, aunque admitió que tenía inclinaciones conservadoras y votó por Trump.

En LinkedIn, Boelter había expresado su deseo de reincorporarse al sector alimentario y estaba buscando empleo en estados como Texas, Minnesota y Florida. Pese a su discurso moderado en línea, las autoridades creen que se radicalizó en privado y pudo planear el ataque con antelación.

Reacciones del gobierno y despliegue policial

El FBI se sumó a la investigación y ha ofrecido una recompensa de 50 mil dólares por información que lleve a la captura de Boelter. Mientras tanto, fuerzas especiales mantienen un cerco de seguridad en varias zonas de Minnesota, incluyendo Minneapolis, Brooklyn Park y áreas rurales cercanas.

Funcionarios federales y estatales han condenado el ataque, y líderes del Partido Demócrata han pedido reforzar la seguridad para los legisladores locales. “Esto es un atentado directo contra nuestras instituciones democráticas”, expresó la vicepresidenta Kamala Harris en un mensaje oficial.

Contexto nacional tenso

El ataque ocurrió en un fin de semana marcado por masivas protestas bajo el lema No Kings, en rechazo a la presencia del expresidente Donald Trump en el desfile militar por el 250 aniversario del Ejército de Estados Unidos. A pesar de que la protesta en Minnesota fue cancelada tras el asesinato, miles de personas se manifestaron en otras ciudades del país.

La violencia política ha ido en aumento en los últimos años, según organizaciones de monitoreo como Southern Poverty Law Center. El caso de Boelter podría convertirse en un ejemplo paradigmático de cómo se cruzan la ideología, la religión y el extremismo armado en la actualidad estadounidense.

El legado de Melissa Hortman

Melissa Hortman, de 54 años, era una figura respetada en la política estatal. Abogada y madre de dos hijos, había sido reelecta con amplios márgenes y era vista como una potencial candidata a un cargo federal. Su asesinato ha provocado un profundo duelo en la legislatura estatal, donde se han rendido homenajes desde la mañana del domingo.

El senador John Hoffman, aunque herido, fue reportado estable y consciente. Su familia agradeció las muestras de apoyo y pidió respeto durante la recuperación.

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