La Sala Superior del TEPJF revolucionó el panorama electoral al autorizar a Claudia Sheinbaum y servidores públicos promover la elección judicial del 1 de junio, revocando el acuerdo del INE que lo prohibía. Con 3 votos a favor, los magistrados consideraron que al tratarse de un proceso distinto a las elecciones partidistas, no aplican las mismas restricciones.
El fallo divide aguas: mientras el magistrado Felipe de la Mata -autor del proyecto ganador- argumentó que es esencial informar a la ciudadanía sobre este proceso inédito, la magistrada Janine Otálora advirtió que viola el artículo 506 de la LGIPE, que prohíbe expresamente el proselitismo oficial en elecciones judiciales. La presidenta del TEPJF, Mónica Soto, incluso acusó al INE de pretender realizar una «elección silenciosa» al monopolizar la difusión.
La resolución establece límites claros: las comunicaciones deberán ser institucionales, imparciales y sin mencionar candidatos específicos. Sheinbaum y otros funcionarios no podrán hacer propaganda personalizada ni usar recursos públicos para favorecer a aspirantes. El magistrado Fuentes Barrera destacó que sin información, el voto razonado es imposible, especialmente en esta elección histórica que definirá a jueces y magistrados.
Prospectiva
Este fallo marca un precedente en la autonomía de los procesos judiciales electorales y podría redefinir los límites de la comunicación gubernamental. Mientras el INE pierde control exclusivo sobre la difusión, el reto será garantizar que la promoción institucional mantenga neutralidad absoluta en un proceso que ya genera tensiones políticas.
