Invertir en los Polos Tapachula I y II del CIIT suena a visionario… hasta que recuerdas que estamos entre Trump, China y un planeta con sobrecalentamiento geopolítico.
Pros (porque los hay):
Incentivos fiscales para hacerte sentir Jeff Bezos en Chiapas.
Conectividad con puerto y tren como si fueran el Canal de Panamá versión AMLO.
Sectores estrella: agroindustria, electromovilidad y semiconductores.
Qué puede salir mal?
Spoiler: mucho.
Aranceles trumpistas pueden dejar a Tapachula fabricando autopartes para nadie.
Recesión global y cadenas rotas: China frenaría inversión, y EU no perdona coqueteos asiáticos.
Crimen organizado y burocracia local amenazan con volver esos polos el Airbnb de cárteles y sindicatos.
Tapachula es sexy sobre papel: incentivos, trenecito y discursos sobre desarrollo. Pero si no blindas riesgos, es un espejismo fiscal en medio de guerras arancelarias y huracanes políticos. Invertir sí… con casco, chaleco antibalas y plan B en Panamá.
Just saying…
