Ricardo Anaya Cortés, senador del Partido Acción Nacional (PAN), lanzó una advertencia contundente sobre la situación crítica del partido. En una reciente entrevista, Anaya enfatizó que el PAN se enfrenta a un dilema crucial: «renovarse o morir». Según él, si el partido no se abre de manera radical a la ciudadanía y no modifica sus estatutos tras el proceso interno de elección de su nueva dirigencia, podría volverse irrelevante para el país.
El senador, quien fue candidato presidencial en 2018, respondió a las inquietudes planteadas por Manuel Gómez Morín, consejero nacional del PAN y nieto del fundador del partido. Gómez Morín había señalado que la actual dirección del PAN podría resultar en la pérdida de entre 30,000 y 40,000 militantes, sugiriendo que tanto él como Marko Cortés han «secuestrado» al partido. Anaya, aunque respetando la opinión de su compañero, se mostró en desacuerdo y abogó por una renovación efectiva en lugar de críticas.
Anaya prefirió no criticar la gestión de Cortés, quien fue su predecesor como líder nacional del partido. En cambio, instó a trabajar juntos en la renovación del PAN, subrayando que si se hace de manera correcta, el partido seguirá siendo un valioso instrumento para servir a México. “Creo que estamos a tiempo”, aseguró, añadiendo que su objetivo es contribuir a un cambio positivo.
Anaya también abordó el tema del registro del partido, que está cerca de perderlo debido a un número de militantes que se encuentra justo por encima del mínimo requerido. Según datos recientes, el PAN cuenta con 277,665 militantes, superando apenas el umbral necesario. Esta situación, de acuerdo con Anaya, representa una oportunidad para que el partido se abra a la ciudadanía y refuerce su relevancia en el panorama político.
La crisis del PAN, según el senador, no se limita a la falta de militantes, sino que también refleja una debilidad en la oposición frente a un gobierno que se muestra autoritario. Anaya identificó esta crisis como un fenómeno doble: una mayoría legislativa del oficialismo que actúa con soberbia y una oposición que, en su opinión, se encuentra fragmentada y desorganizada. Esta dinámica, sostiene, hace aún más urgente el proceso de renovación del PAN.
En relación a la crítica de Gómez Morín sobre el proceso de elección interna, Anaya defendió la transparencia y las reglas del partido, destacando que el padrón de militantes es público y está registrado ante el Instituto Nacional Electoral. Reiteró que más de 200,000 miembros del partido decidirán quién liderará al PAN en el futuro.
Finalmente, Anaya tocó el tema de las medidas que se deben tomar para fortalecer el partido, incluyendo la revisión del padrón de militantes para prevenir traiciones, como lo ocurrido con Miguel Ángel Yunes Márquez. Sin embargo, enfatizó que la apertura hacia la ciudadanía es fundamental para revitalizar al PAN.
