El Senado de la República llevó a cabo un inédito sorteo para definir las 850 plazas del Poder Judicial que serán elegidas por voto directo el 1 de junio de 2025. Este proceso, que se realizó sin la presencia de senadores del PAN y Movimiento Ciudadano, se llevó a cabo bajo la supervisión de un notario público. De las plazas sorteadas, 139 están actualmente vacantes, lo que implica que 711 jueces de Distrito y magistrados de Circuito titulares fueron destituidos de facto como resultado de esta insaculación.
La sesión se prolongó por más de seis horas y comenzó con un quórum mínimo de 66 legisladores, gracias a la presencia de 11 senadores del PRI que se unieron a los de Morena, PT y PVEM. Durante el desarrollo del sorteo, el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, destacó la importancia de aplicar el azar para determinar qué parte del personal judicial participará en las elecciones de 2025 y cuáles lo harán en 2027. Sin embargo, el método del sorteo cambió respecto al que se había acordado previamente, lo que generó confusión entre algunos senadores.
Fernández Noroña tuvo que explicar en varias ocasiones el procedimiento, aclarando que se definirían 464 plazas de magistrados y 386 de jueces, lo que representa la mitad de los 1,699 cargos judiciales federales. En un gesto para proteger los derechos de las juezas en estado de embarazo o lactancia, se decidió que estas mantendrían sus cargos y participarían en la elección de 2027. Además, se instó al Consejo de la Judicatura a no realizar cambios de adscripciones que pudieran afectar a los jueces seleccionados en el sorteo.
El salón del pleno del Senado se convirtió en un escenario de sorteo, donde las decisiones se tomaron en dos tómbolas. La sesión se inició a las 09:40 horas y culminó con la asignación de los cargos, en medio de un ambiente tenso donde incluso algunas pelotas cayeron al suelo durante el proceso. Al finalizar, se confirmó que el Consejo de la Judicatura había notificado al Senado sobre 927 magistraturas de circuito y 772 jueces de distrito, estableciendo que las vacantes se integrarían directamente a la elección.
Fernández Noroña enfatizó que el proceso electoral comenzaría con una claridad y transparencia que garantizaba la legitimidad de la elección de los jueces. En su discurso, subrayó que este evento marcaba un hito en la historia electoral del país, asegurando que todo se realizó conforme a la ley y sin sesgos. La próxima semana, se emitirá la convocatoria oficial para elegir a magistrados de circuito, jueces de distrito, así como a ministros de la Suprema Corte.
Los senadores que no fueron seleccionados en este proceso podrán participar en las elecciones futuras, mientras que aquellos que permanecen en sus puestos hasta 2027 tendrán la oportunidad de continuar en su carrera judicial. La controversia sobre el sorteo, sin embargo, no tardó en surgir, con senadores del PAN y Movimiento Ciudadano denunciando la falta de certeza jurídica y transparencia en el proceso.
El dirigente del PAN, Marko Cortés, criticó el procedimiento, afirmando que carecía de legitimidad y que varios amparos habían sido interpuestos en contra del sorteo. De igual forma, el coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, calificó la sesión como un acto bochornoso que perjudicaba el servicio profesional de carrera de los jueces y magistrados, argumentando que la elección solo beneficiaba a un partido político.
