El Partido Revolucionario Institucional (PRI) anunció este 1 de septiembre que no asistirá a la toma de protesta de jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial en el Senado de la República, en protesta por lo que considera un proceso controlado por Morena y sin legitimidad.
PRI anuncia boicot en San Lázaro
El Grupo Parlamentario del PRI en el Senado confirmó su decisión de ausentarse de la sesión solemne donde se tomaría protesta a las nuevas personas juzgadoras electas. La determinación fue respaldada por la dirigencia nacional del partido y presentada como un gesto de rechazo político al proceso derivado de la reforma judicial impulsada por Morena.
Según la postura tricolor, la ausencia busca evidenciar lo que consideran una falta de legalidad y transparencia en la integración del nuevo Poder Judicial de la Federación.
Argumentos de Alejandro Moreno
El presidente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, encabezó las declaraciones con un discurso cargado de críticas:
- Falta de legitimidad: calificó la ceremonia como una “gran farsa” que no puede ser legitimada con su presencia.
- Secuestro del Poder Judicial: acusó a Morena de transformar al Poder Judicial en un “brazo ejecutor” del gobierno.
- Reforma autoritaria: señaló que los cambios no son una verdadera reforma, sino una “intervención autoritaria” que destruye el equilibrio de poderes.
- Reparto de cuotas: afirmó que el proceso fue utilizado para entregar cargos “como botín político” en lugar de méritos.
- Justicia como arma: advirtió que el nuevo modelo convierte a la justicia en un mecanismo de persecución contra opositores.
Respaldo legislativo del PRI
La bancada priista en el Senado, coordinada por Manuel Añorve, respaldó la decisión de su dirigencia. Argumentaron que no asistir es un acto de congruencia política y una forma de rechazar lo que califican como un “mecanismo de control político” diseñado por Morena.
El partido sostuvo que la reforma judicial anuló los contrapesos institucionales y colocó en riesgo las libertades y derechos de la ciudadanía.
Reafirmación de principios
En su mensaje, Alejandro Moreno insistió en que el PRI defenderá los principios de división de poderes, autonomía institucional y respeto a los derechos ciudadanos. “El PRI no se va a callar. Siempre hemos defendido la república y lo seguiremos haciendo”, afirmó.
Aunque la postura busca posicionarse como defensa de la democracia, críticos recordaron que el partido carga con un historial de cuestionamientos en torno a su papel en procesos anteriores relacionados con la independencia judicial.
Implicaciones políticas
La ausencia del PRI en la ceremonia de toma de protesta marca un precedente en la relación entre oposición y oficialismo dentro del Senado. Mientras Morena busca consolidar la implementación de la reforma judicial, el PRI se posiciona como uno de los actores más críticos, sumándose a las voces que señalan un debilitamiento de la autonomía judicial.
El boicot no impedirá que los nuevos juzgadores rindan protesta, pero envía una señal política de tensión que podría tener repercusiones en los próximos debates legislativos.
El boicot del PRI en la toma de protesta del nuevo Poder Judicial se convierte en un acto de confrontación política que visibiliza la polarización en torno a la reforma judicial. Con este movimiento, la oposición busca remarcar su desacuerdo con la estrategia del partido oficialista y advertir sobre los riesgos para el equilibrio democrático en México.
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