Las plantas sagradas son el legado ancestral, que debe ser protegido y resguardado a toda costa.
Las plantas sagradas han desempeñado un papel significativo a lo largo de nuestra historia, dentro de la cosmovisión de nuestros pueblos originarios y en diversas culturas y tradiciones a lo largo de la historia de la humanidad, misma que aún no se comprende a profundidad su legado, importancia y misión, ya sea por sus propiedades medicinales, su importancia en rituales espirituales o su simbolismo cultural. Algunas de las plantas sagradas más comunes y usadas, de la cuales estaré compartiendo información al respecto son:
- Tabaco Tabaco, pëtrem, sayri.
Nicotiana tabacum L. – (Solanaceae – Nicotiana) Es la primera medicina de poder con la que se construye una relación de respeto y poder.
- Ayahuasca, también llamada; natem, caapi, yagé, pindé, mihi, dapa.
Banisteriopsis caapi – (Malpighiaceae – Banisteriopsis)
Utilizada por los hermanos de la Amazonía para ceremonias espirituales y curativas. Es una planta maestra y se emplea en rituales de sanación y búsqueda de conocimiento interior.
- Bufus alvarius, Incilius alvarius, popularmente el sapo del Desierto de Sonora (también llamado sapo del río Colorado, sapo bufo o simplemente «el sapo»), sale de su madriguera subterránea al primer indicio de lluvia del monzón norteamericano.
molécula 5-MeO-DMT
- Peyote: Utilizado por las tribus nativas americanas en rituales religiosos y ceremonias de curación. Contiene mezcalina, un alcaloide psicoactivo, y es considerado sagrado en la tradición religiosa nativa americana.
- El Echinopsis pachanoi es un cactus nativo de América del Sur, mejor conocido como San Pedro o Wuachuma.
- Cannabis: Reconocida en algunas tradiciones espirituales y religiones como parte de ceremonias sagradas y prácticas de meditación. Se ha utilizado históricamente en rituales espirituales en diversas culturas.
- Teonanácatl (Carne de los dioses) los hongos psilocibios de México y conocidos desde los tiempos anteriores a la conquista española.1 Su nombre científico es Panaeolus campanulatus var. sphinctrinus, Psilocybe mexicana.
- Ruda: En la tradición esotérica y en ciertas prácticas espirituales, se considera que la ruda posee propiedades protectoras y se utiliza en rituales para limpiar y purificar ambientes y personas.
Dentro de la dieta vegetalista, es decir la formación de una verdadera mujer y/o hombre medicina, hay más de 1500 palos y 700 medicinas que se deben conocer y dominar para poder ofrecerlos en ceremonia no ser simples convidadores (como se dice en la selva la medicina a los charlatanes).
Hablemos de la Ayahuasca, que es la madre de todas las medicinas, que últimamente está de moda y la desinformación reina en las redes sociales.
¿Para que tomar Ayahuasca?
El anhelo inmemorable a lo largo de los tiempos de cada ser humano, es la conexión con lo sagrado.
Sentir el Dios en ti, para unos Dios, para otros la fuente, el nombre es lo de menos, es sentir y realizar esa fuerza en uno mismo, es llevarlo en cada célula y que en nuestro corazón se sienta en cada latido.
Los caminos para alcanzarlo son muchos y variados. Eficaces que yo pueda dar fe de ello, conozco solo uno, las plantas sagradas y un camino de sanación de la psique a través de ser un psiconauta espiritual, lo verdadero trasciende, pues no necesita mayor explicación a lo que es, no necesita comprensión con la mente, pues la fuerza de los que llamamos Dios o la fuente, no necesita explicarse, se siente, se vibra, se comprende desde otra dimensión, ahí se sana, ahí se es feliz, ahí se vive, ahí se comprende, ahí se encuentra lo que busca, ahí es donde se realiza la verdad de cada uno.
Actualmente se vive en una sociedad enferma, donde reina lo banal, la violencia, lo efímero, las drogas, el sexo, lo fácil, donde se quiere todo rapidito, una desconexión absoluta con nuestra madre tierra y con nuestra naturaleza, donde se ha perdido el respeto por la vida, el amor a la verdad, a la esencia de todo y en lugar de acercarse más a lo verdadero se cae en el olvido de la manipulación de lo falso. Y por ello, surge la necesidad de millones de buscadores de salirse de esa vida, la famosa matrix, the rat race, de lo banal, lo efímero, la enfermedad, las adicciones, la limitación, la infelicidad, lo material, es decir todo lo que nos lleva a sentirse vacío, sin validez, y simplemente que no se pertenece.
Ese camino lleva a querer experimentar la cura a ese sentir de vacío, y sin sentido a la vida, ese camino donde lo que es, se revela, lo que está enfermo se sana, donde se recuerda que ya es uno lo más sagrado, ese camino es el camino de las plantas sagradas, divinas maestras de las almas que nos develan al dios que habita en cada ser y nos enseña nuestra esencia divina.
La primera medicina que se camina es el Tabaco, pëtrem, sayri.
Nicotiana tabacum L. – (Solanaceae – Nicotiana). Tata Sayri como le decimos, con respeto y veneración, su elemntal nos limpia y nos conecta con lo sutil.
Pero la Ayahuasca creada por el sol central de toda la existencia, para guiar a los corazones hacia la mayor conciencia y despertar de la humanidad, en las manos adecuadas y preparada (cocinada) de manera tradicional, es la herramienta idónea para todas las personas que buscan sanarse, dejar atrás la carencia, el olvido, la enfermedad, la victimización, los ataques de pánico y las excusas infinitas a todas las historias mentales que nos impiden ser la mejor versión de uno mismo.
Pero hay que tener mucho cuidado hoy en día, pues vivimos en una época de la banalización de lo sagrado, no hay más que abrir Tik Tok o escuchar a entrevistadores que dan foro a pseudo chamanes, que desacran, desinforman y en resumen no tienen la más remota idea de lo que implica, lo que son y la responsabilidad de las medicinas sagradas.
¿Qué es un hombre o mujer medicina?
Es aquel que tiene la preparación espiritual y la iniciación correcta para sostener un círculo de medicina, aquel que tiene el poder para ser el canal para que recuerdes quién eres, para llevarte a vivir tu infierno, para que vivas tu cielo, aquel, que puede susurrarte al oído que impregna tu alma, para que sepas recordarte y reconocerte en el poder de Dios o lo que entiendas por esa fuerza que es la creadora de mundos.
Para que comprendas qué haces aquí, para que realices al dios en ti y encuentres la paz que anhelas, la salud que quieres y la felicidad que está dentro de ti. Es aquel que respeta un diseño, que honra su linaje, su camino, ese no se publicita en un TikTok o en páginas de internet.
Las mujeres medicina estamos para servir desde el corazón, para enseñar el lenguaje del corazón, del amor, para reconciliar al ser con la vida, para que despierte y se sane, para curar la división, el hastío y el olvido. Para sacarte de tu miserable vida sin sentido.
Para unir los dos caminos:
Uno es cuando se vive desde la razón, el ego, el lenguaje de la mente.
Y el otro, el acercamiento a la existencia a través del corazón, cuando la glándula pineal se expande y por lo tanto hay un entendimiento desde los sublime, todo cambia, porque se mira desde lo ilimitado, ahí donde se entiende la enfermedad que se padece, la herida que se sana, el dolor que se sana y florece el amor en uno, florece y se reverencia la vida pues se comprende la conexión con el todo y con todos.
Esto sucede cuando se sabe llamar a la ayahuasca, cuando se invoca su poder con ikaros sagrados, cuando se sabe y conoce entregarse en cuerpo y alma al proceso de sanación.
Hay muchos círculos sagrados que, si cumplen con lo que nuestros abuelas y abuelos nos dieron su legado y el bulto, (que es la forma donde se da la aprobación para convidar la medicina)
La ayahuasca es la soga del alma, la soga de la muerte pues nos conecta con el mundo del espiritual, es el proceso para morir desde el ego para renacer desde lo ilimitado.
La ayahuasca, la madrecita o la abuelita como muchos la llamamos, le da a cada alma lo que necesita a cada quien le dará lo que necesita en ese momento.
¿Cuál es la diferencia entre una droga y una planta sagrada, la medicina del alma?
Una droga te desconecta y te pierde en la inconciencia.
La planta sagrada te conecta con tu subconsciente, te revela tu poder y por ende te sana, te da la visión de la conciencia y eso es retomar nuestra mejor versión.
Por eso al tomar una planta de poder suceden milagros pues se reconfigura nuestro ADN.
Por eso, hay estudios sumamente serios sobre el poder de la ayahuasca y otras plantas sagradas que son utilizadas con mucho éxito para quitar adicciones incurables como a la heroína con resultados jamás antes vistos con métodos tradicionales.
Por ejemplo, entre 1990 a 1995, el Dr. Rick Strassman realizó en la Universidad de Nuevo México estudios clínicos aprobados y financiados por el gobierno de los Estados Unidos, en los que inyectó a 60 voluntarios con dimetiltriptamina (DMT), uno de los psicodélicos más potentes que se conocen. Su recuento pormenorizado de esas sesiones constituye una interesantísima indagación sobre la naturaleza de la mente humana y el potencial terapéutico de los psicodélicos. La DMT, una sustancia química derivada de las plantas que se encuentra en la ayahuasca, una infusión psicodélica del Amazonas, también es producida por el cerebro humano. Esta sustancia, liberada naturalmente por la glándula pineal, facilita al alma su entrada y salida del cuerpo y es una parte integrante de las experiencias del nacimiento y la muerte, así como de los estados superiores de meditación e incluso de la trascendencia sexual. Si se utiliza sabiamente, la DMT podría dar paso a un período de extraordinario progreso en la exploración científica de las regiones más místicas de la mente y el alma humanas.
El concluye que es la molécula del espíritu lo que nos conecta con nuestro poder para autosanarnos y en definitiva crear nuestra realidad.
O Jacques Mabit es un médico francés especializado en el tratamiento de adicciones a través de la medicinas tradicionales amazónicas. Es una de las principales autoridades científicas en el uso de la ayahuasca.
Curas de cáncer u otras enfermedades que ya con métodos tradicionales no se tiene mayor esperanza.
Pero con son una amenaza al sistema de la medicina tradicional y a las farmacéuticas, esto significaría perdidas billonarias para ellos.
Yo, Shenkaya, desde hace mucho tiempo entendí mi llamado, entendí mi linaje y lo que es caminar el camino de la medicina, del servicio a la humanidad, así mis maestros me llamaron Shenkaya, que quiere decir en Shipibo, Mujer Hermosa que cura.
Hace más de 20 años que me dedico a sanar a quien viene a mis círculos de medicina, he caminado muchos caminos para comprender el camino de ser un trabajador de luz en estos tiempos de despertar, sigo sirviendo con humildad, sé que mi camino es ser un canal de sanación a mis hermanas y hermanos.
Si sientes un llamado a sanar y liberarte desde el amor. Este llamado es para ti.
Shenkaya. WhatsApp: 5585840666
