La diputada Kenia López Rabadán (PAN) impulsa una reforma constitucional para eliminar el nombre oficial «Estados Unidos Mexicanos» y dejar únicamente «México», argumentando que este último refleja mejor la identidad nacional y simplifica trámites. La propuesta, que revive un debate histórico, busca alinear la denominación con el uso internacional y fortalecer el arraigo cultural, sin modificar la estructura federal del país.
¿Por qué cambiar el nombre?
* Identidad histórica: López Rabadán destacó que términos como «República Mexicana» o «Nación Mexicana» precedieron al actual, pero «México» es el único con raíces prehispánicas (del náhuatl Metztli-Xictli-Co: «En el ombligo de la luna»).
* Simplificación burocrática: Eliminaría redundancias en documentos oficiales y diplomáticos, donde ya predomina «México».
* Coherencia global: La ONU y la OEA usan «México»; la iniciativa busca homologar la Constitución con esta práctica.
Antecedentes: Calderón y el PAN en la mira
No es la primera vez que el PAN impulsa esta reforma:
* Felipe Calderón la propuso como diputado en 2003 y como presidente en 2012.
* En 2010, el PAN presentó una iniciativa similar en el Senado, sin éxito.
La diputada asegura que el cambio no afecta el artículo 40 constitucional, que define a México como una república federal: «Es una cuestión de identidad, no de estructura».
¿Reacción ciudadana? Nacionalismo vs. tradición
Mientras algunos celebran la idea como un rescate de las raíces indígenas, críticos la tachan de simbolismo vacío. «¿Priorizar el nombre sobre problemas reales?», cuestionan en redes.
El dato clave
El nombre «Estados Unidos Mexicanos» se adoptó en 1824, inspirado en el modelo federal estadounidense. Sin embargo, su uso cotidiano es casi nulo: en deportes, cultura y diplomacia, «México» domina.
