El viceministro de Defensa ruso, Timur Ivanov, ha sido detenido por presuntamente aceptar sobornos, lo que ha sido calificado por los servicios de Inteligencia del Reino Unido como «el escándalo más grave» en la cartera desde 2012. Ivanov fue arrestado el martes bajo cargos de recibir sobornos «a gran escala», enfrentando una posible pena de hasta 15 años de cárcel. Un tribunal de Moscú ordenó su prisión provisional por un mínimo de dos meses.
Los servicios de Inteligencia británicos destacan que el estilo de vida lujoso de Ivanov contrasta con el llamado del presidente ruso, Vladimir Putin, para una nueva élite integrada por héroes de operaciones militares especiales, como la invasión de Ucrania. Ivanov, nombrado viceministro en 2016, jugó un papel importante en proyectos de reconstrucción en Mariúpol, Ucrania, ocupada por Rusia en 2022, y tiene vínculos cercanos con el ministro de Defensa, Sergei Shoigu.
Según la investigación, Ivanov y otro acusado forman parte de una «conspiración criminal» para recibir sobornos a cambio de contratos de obras para el Ministerio de Defensa. Ivanov ha negado estas acusaciones y ha declarado su inocencia. Además, se le atribuye la responsabilidad de proyectos de construcción en zonas ocupadas por Rusia en Ucrania. Una investigación previa había señalado que Ivanov se habría beneficiado económicamente de proyectos en Mariúpol.
