El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump (2017-2021), ha sido sujeto de una ley mordaza impuesta por el juez Juan Merchan para su próximo juicio penal en Nueva York, que está programado para comenzar el 15 de abril. La medida, solicitada por la Fiscalía, prohíbe a Trump hacer comentarios sobre potenciales testigos, abogados, funcionarios del juzgado e incluso familiares de los fiscales o los abogados, con la excepción del fiscal Alvin Bragg, quien por su condición de figura pública está sujeto a críticas.
El juez argumenta que Trump ha realizado en el pasado «declaraciones extrajudiciales que fueron mucho más allá de su propia defensa y fueron amenazantes, difamatorias o denigrantes» hacia funcionarios, miembros del jurado o abogados. Además, destacó las consecuencias de estas declaraciones, que incluyeron atemorizar a algunos individuos y requerir recursos de seguridad para investigar y proteger a las personas y sus familias afectadas.
El juicio, que será el primero de carácter penal abierto contra un expresidente de Estados Unidos, se centrará en los presuntos pagos irregulares realizados por Trump a la actriz porno Stormy Daniels en 2016 para comprar su silencio sobre una supuesta relación extramarital. Trump enfrenta 34 cargos de fraude y asociados por falsificar documentos para ocultar estos pagos, aunque él niega haber tenido dicha relación. El proceso iniciará el 15 de abril con la selección del jurado.
