Irán respondió al ataque masivo desencadenado esta mañana por Estados Unidos e Israel con misiles dirigidos no solo contra territorio israelí, sino contra posiciones militares norteamericanas en sus bases en la región, concretamente en Bahréin, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, en una escalada que amenaza con desatar un conflicto de proporciones incalculables en Oriente Medio.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró que los ataques de represalia contra bases militares estadounidenses habrían causado 200 víctimas, entre muertos y heridos. «Al menos 200 soldados han muerto o han resultado heridos en ataques con misiles contra bases estadounidenses hasta el momento», informó la agencia estatal IRIB citando a la Guardia Revolucionaria, aunque sin dar más datos al respecto. Además, ha asegurado que varios misiles estadounidenses e israelíes han impactado en zonas desérticas y en localidades de Irak y de los países del golfo Pérsico.
La agencia semioficial de noticias iraní Fars informa de ataques contra la Quinta Flota de Estados Unidos en Bahréin, la base aérea de Al Udeid en Qatar, la base aérea de Al Salem en Kuwait y la base aérea de Al Dhafra en Emiratos Árabes Unidos. Estas instalaciones son clave para el despliegue militar estadounidense en la región y albergan miles de efectivos, así como equipo de inteligencia y combate de alta tecnología.

Bahréin confirma ataque a la Quinta Flota
De momento, el Gobierno de Bahréin confirmó el ataque iraní contra un centro de control del contingente naval estadounidense desplegado en el golfo Pérsico, el mar Rojo y el mar de Arabia, y cuya sede está instalada precisamente en el reino árabe. «Un centro de servicio de la Quinta Flota fue objeto de un ataque con misiles», indicó la agencia oficial de noticias bahreiní, BNA, en un comunicado. «Instamos al público a seguir las instrucciones emitidas por las autoridades oficiales y a obtener información de fuentes oficiales», añadió.
El comunicado tiene lugar después de que la radiotelevisión oficial iraní, IRIB, confirmara el comienzo de este ataque contra Bahréin en respuesta a la operación conjunta desencadenada por Estados Unidos e Israel contra sus centros de poder en Teherán y otras partes del país. Bahréin se limitó a informar que «los ataques contra sitios e instalaciones dentro de las fronteras del Reino fueron lanzados desde fuera de su territorio, en flagrante violación de la soberanía y la seguridad del Reino».
«Las autoridades militares y de seguridad competentes comenzaron inmediatamente a aplicar los planes de emergencia aprobados y a tomar las medidas necesarias», añade el comunicado de BNA. El Gobierno de Bahréin condena «estos traicioneros ataques, que representan una amenaza directa a la seguridad del Reino y la seguridad de sus ciudadanos y residentes», y subraya que «se reserva su pleno derecho a responder y tomar las medidas necesarias para proteger su seguridad nacional y preservar su soberanía, en coordinación con sus aliados y socios».
Qatar intercepta misiles y Kuwait evalúa daños
El Ministerio de Defensa de Qatar también denunció ataques con misiles contra su territorio, sin especificar su origen, que fueron desarticulados. «El Ministerio confirmó que la amenaza fue controlada inmediatamente después de su detección, de acuerdo con el plan de seguridad estipulado, y que todos los misiles fueron interceptados antes de que alcanzaran territorio de Qatar», señaló en un comunicado oficial. La base aérea de Al Udeid, una de las más importantes para el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), alberga a miles de efectivos estadounidenses y es centro de operaciones clave en la región.
Fuentes no oficiales en Kuwait reportaron impactos cerca de la base aérea de Al Salem, aunque las autoridades locales no han emitido una confirmación oficial sobre daños o víctimas. En Emiratos Árabes Unidos, la base aérea de Al Dhafra, que alberga aviones de combate estadounidenses y de la coalición, habría sido también blanco de los misiles iraníes, sin que hasta el momento se haya informado de bajas.
Una escalada sin precedentes
El contrataque con misiles de Irán contra bases de EU representa una respuesta directa y contundente a la «Operación Furia Épica» lanzada horas antes por Estados Unidos e Israel, que buscaba destruir la capacidad naval y los sistemas de misiles de la república islámica. La decisión de Irán de atacar no solo a Israel sino también a instalaciones estadounidenses en varios países del Golfo marca un punto de inflexión en el conflicto, extendiendo el campo de batalla y poniendo en riesgo a toda la región.
La comunidad internacional observa con creciente preocupación cómo la diplomacia ha fracasado y las hostilidades se intensifican, con el potencial de arrastrar a otros actores regionales y potencias globales a una guerra de consecuencias impredecibles. Se espera que en las próximas horas Estados Unidos e Israel evalúen los daños y definan su siguiente movimiento, mientras Irán advierte que sus ataques continuarán mientras persista la agresión contra su territorio.
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