Israel afirmó que lanzó este sábado un ataque preventivo contra Irán, mientras que el presidente Donald Trump confirmó que Estados Unidos inició «operaciones militares de gran envergadura» en territorio iraní bajo el nombre de «Operación Furia Épica», con el objetivo declarado de destruir la industria de misiles y la capacidad naval de la república islámica, en una escalada que empuja a Oriente Medio a una nueva confrontación militar y reduce aún más las esperanzas de una solución diplomática a la disputa nuclear.
Se registraron explosiones en Teherán y en otras ciudades, tras semanas de amenazas de una intervención militar. Según la agencia Isna, una de las columnas de humo denso es visible sobre las inmediaciones del barrio Pasteur, donde se encuentran la residencia del guía supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y la sede de la presidencia, en pleno centro de Teherán. El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, se encuentra «sano y salvo», informó la agencia Irna, mientras que una fuente dijo a Reuters que Jamenei no se encontraba en Teherán y había sido trasladado a un lugar seguro.
La agencia Fars informó también de explosiones en varias ciudades del país tras las registradas en la capital. Entre las localidades mencionadas figuran Isfahán y la ciudad santa de Qom, ambas en el centro de Irán, así como Karaj, al oeste de Teherán. Irán estaba preparando una represalia contundente, informó un funcionario de Teherán a Reuters.
Trump: «El régimen iraní busca matar»
En un video difundido en su cuenta de Truth Social, el presidente Trump afirmó que las actividades iraníes han puesto en peligro a Estados Unidos. «Hace poco la milicia de Estados Unidos inició operaciones de combate de gran envergadura en Irán. Nuestro objetivo es defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas inminentes del régimen iraní, un grupo de personas terribles. Sus actividades amenazantes han puesto en peligro directamente a los Estados Unidos y a nuestros aliados en todo el mundo», señaló.
Trump ofreció a los dirigentes militares de Irán la «inmunidad» o la opción de enfrentar una «muerte segura», y pidió a los miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica que depusieran las armas. «No hago esta declaración a la ligera. El régimen iraní busca matar», dijo. «Es posible que se pierdan las vidas de valientes héroes estadounidenses y que tengamos bajas, como suele ocurrir en la guerra, pero no lo hacemos por hoy. Lo hacemos por el futuro, y es una misión noble», destacó.
Las incursiones, que según Trump buscaban destruir los misiles iraníes y aniquilar a su armada, se producen tras las repetidas advertencias de Estados Unidos e Israel de que volverían a atacar Irán si la república islámica seguía adelante con sus programas nucleares y de misiles balísticos.
La postura israelí y la coordinación con Washington
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró que «el Estado de Israel lanzó un ataque preventivo contra Irán para eliminar las amenazas al Estado de Israel». Un funcionario de Defensa israelí afirmó que la operación se planeó durante meses en coordinación con Washington y que la fecha de lanzamiento se había decidido semanas atrás.
El ejército israelí anunció el cierre de escuelas y lugares de trabajo, con excepciones para los sectores esenciales, y la prohibición de reuniones públicas. Israel cerró su espacio aéreo a los vuelos civiles y la autoridad aeroportuaria pidió a la población que no acudiera a ninguno de los aeropuertos del país. Alrededor de las 08:15 hora local sonaron sirenas en todo Israel en lo que, según el ejército, fue una alerta proactiva para preparar a la población ante la posibilidad de un ataque con misiles.

Antecedentes y contexto del conflicto
El ataque de este sábado se produce después de que Israel e Irán se enzarzaran en una guerra aérea de 12 días en junio pasado, que marcó un punto de inflexión en las hostilidades encubiertas que ambos países mantenían desde hace años. En aquella ocasión, Estados Unidos se unió a la campaña militar israelí contra las instalaciones nucleares iraníes, en la acción militar estadounidense más directa jamás emprendida contra la república islámica. Teherán respondió entonces lanzando misiles contra la base aérea estadounidense de Al Udeid en Qatar, la mayor de Oriente Medio.
Estados Unidos e Irán habían reanudado negociaciones en febrero con el fin de resolver la disputa que dura décadas mediante la diplomacia y evitar la amenaza de un enfrentamiento militar que podría desestabilizar la región. Sin embargo, Israel insistió en que cualquier acuerdo de Estados Unidos con Irán debía incluir el desmantelamiento de la infraestructura nuclear de Teherán, y no solo el cese del proceso de enriquecimiento, y presionó a Washington para que incluyera restricciones al programa de misiles de la república islámica en las conversaciones.
Irán dijo que estaba dispuesto a discutir restricciones a su programa nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones, pero descartó vincular la cuestión a los misiles. También afirmó que se defendería de cualquier ataque.
«Operación Furia Épica» y el nombre del ataque estadounidense
Estados Unidos bautizó su ataque contra objetivos militares en Irán como «Operación Furia Épica», anunció el sábado el Departamento de Defensa. El Pentágono anunció el nombre en una publicación en redes sociales junto a un emoticono de la bandera estadounidense, sin ofrecer más detalles de la operación. Trump afirmó que su ejército buscaba destruir la capacidad naval y los sistemas de misiles de Irán, en lo que constituye una de las acciones militares más significativas de su administración contra Teherán.
El ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán representa una escalada de alto riesgo en una región ya de por sí volátil, con el potencial de desencadenar una guerra más amplia que involucre a otros actores regionales y potencias globales, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el colapso de los esfuerzos diplomáticos.
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