Cuantas veces te invadio el sentimiento de frustración por esa errónea interpretación, pensando que se confunde con esa respuesta intensa como lo es la emoción y crees que es determinante para llevar a cabo aquello que te habias propuesto, y se presenta una serie de emociones encontradas que no sabes responder de manera inmediata por que te cuesta trabajo identificar de donde viene cada una, por qué algo que se tiene bien establecido es que respondes a lo que sientes aunque no sepas de donde viene el y ¿ cómo entenderlo?; recordando a la niñez muchos logran manifestar la emoción de diferentes maneras siendo la más recurrente el llanto mientras otros no saben llorar y despúes de este álgido evento viene la relajación de una exacerbada labor bioquimica por parte del cuerpo y ya con la cabeza fria y con más claridad empieza el trabajo de reflexión.
Parece que todo lo que tiene que ver con las emociones para muchos es un terreno desconocido y me incluyo en la primera fila como espectador de esta gran obra llamada vida, la distorción y habilidad para integrarlas en la vida es una acción que requiere pericia, no obstante la experiencia de las caídas nos hace que la practica sea cada vez mas aguda para detectarlas, como si fuera una prueba para saber si se puede haber aprendido algo; Crisipo de Solos (On Passions, Περὶ Παθῶν, menciona Galen y Cicerón), siendo uno de los mayores exponente del estoicismo, presenta dentro de sus aportaciones la teoría y terapia de las pasiones y las emociones en este escuela de la filosofiía como lo es el estoicismo; comenta que las pasiones son impulsos excesivos, conmociones del alma que desobedecen a la razón, que no solo forman parte de las sensaciones o estados que son considerados puramente emocionales, sino solo son juicios erróneos. Donde una pasión implica entrar en un juicio donde la creencia es equivocada sobre lo que se puede considerar como bueno o malo.
La categorización de la escuela estoica clásica, identifica en cuatro pasiones genericas, como son: angustia (lupē), (pena, aflicción) donde algo considerado como malo que se juzga, provoca un sufrimiento inmediato; deleite / placer, (hēdonē) lo bueno que se encuentra presente y juzga como algo que debe producir alegria; miedo, (phobos) el temor ante un futuro que puede estar mal juzgando al presente; deseo, (epithumia / petición) el deseo de ese algo que se juzga de bien para el futuro pero la realidad es indiferente e incluso adversa. Una de las aportaciones rescatables de Crisipo, es la que refiere a la mente, donde menciona que forma parte de una unidad con diferentes aspectos funcionales, donde las pasiones no se generan por una “parte irracional” siendo una parte aislada, sino todo lo contrario los juicios que en su mayoría son erróneos del alma son devido a impresiones externas; aquí es donde se puede apreciar una crítica laciva y poco constructiva, no hay que perder de vista que en ocasiones la pasión logra mover al mundo y ¿a qué mundo nos referimos?, podríamos poner en perspectiva al mundo interno que es el cual nos invita a explorar nuestro ser.
El apoyo desde la propuesta diciplinaria que hace la psicoterapia en su cooperación con la filosofia propone usar una profunda reflexión para interpretar los estados emocionales y tratar de lograr dar un sentido a lo que se vive, para llevar a cabo una narrativa donde el enfoque esta en la observación de uno mismo y la interacción con el entorno y como se distingue la integración de las emociones ante los acontecimientos que se pueden presentar en cada evento de la vida. El reto en el cual nos desplazamos hacia lo colectivo donde las emociones como la ira, esperanza, miedo, orgullo tiene una gran influencia dentro lo cotidiano que nos ofrece la sociedad, analizar estos factores llevan aparejada la creación de una politica pública con una intervención preventiva y de atención inmediata para crear una injerencia en la salud de los individuos, lo anterior desde una atención en la sensitividad del apoyo de todos y no solo se quede en la intención de hacer sin lograr algo real.
La aportación sobre la filosofía de las emociones de Martha Nussbaum (Upheavals of Thought: The Intelligence of Emotions, 2001), al proponer la teoría del juicio cognitivo, menciona que para tener una emoción es necesario tener una creencia sobre el mundo; define las emociones desde un carácter ético y politica la influencia donde su relación con los demás en la construcción de una sociedad más justa, la gestión de las emociones es fundamental para el desarrollo moral y ciudadano.
No se puede caer en la negación de pensar que en el ámbito de las emociones se sabe todo, respondemos a diversos factores de estimluación propios del ser humano, no es ajeno a nosotros que los individuos estemos tratando de adaptar esa distrofía emocional en un entorno donde la sobreestimulación esta a la orden del día, la adaptación se vuelve un reto constante por superar, ¿Cómo expresarle a nuestro ser que en esté mundo no somos los mismo de ayer y no seres los mismos del futuro?, estamos en un aprendizaje dentro de un bucle en el cual cada reconocimiento activa una respuesta, se esta ante la espectativa de cada interacción para logar impactar en cada transferencia dentro de la dialectica que hacemos con nosotros mismos. No hay mas que entrenar la autoobservación y lograr vivir el aquí y el ahora lo mejor posible.
