El Aleph y el olvido
SIEMPRE MIRO AL MUNDO como si fuese la última vez, es un calidoscopio de notable belleza. Eso pienso cada vez que releo las blanquecinas…
SIEMPRE MIRO AL MUNDO como si fuese la última vez, es un calidoscopio de notable belleza. Eso pienso cada vez que releo las blanquecinas…