El gobierno de Guerrero blindó los alrededores de su Palacio, debido a las protestas que esperan luego del asesinato de un normalista de Ayotzinapa la semana pasada a manos de la policía Estatal.
El día viernes, por medio de una conferencia de prensa de los cuerpos de seguridad del Estado informaron sobre la detención de un estudiante en un operativo donde investigaban un vehículo con reporte de robo donde viajaban los normalistas. Los elementos de seguridad denunciaron un ataque, sin especificar cómo había sido y la posterior respuesta armada, donde un estudiante fue asesinado.
Ante esto, el Palacio de Gobierno fue amurallado durante el fin de semana con el objetivo de repeler cualquier tipo de manifestación por parte de manifestantes, camiones, camionetas y muros de concreto fueron ubicados a la mitad de la calle para bloquear los accesos vehiculares e impedir el paso de los manifestantes.
Los manifestantes denuncian abuso de autoridad.
