Crear arquetipos para poder hacer mas afable la vida, con el objeto de tratar de combatir y neutralizar la ansiedad y frustración, que se hace presente por no poder alcanzar los objetivos y superar las complicaciones de la vida; parece que es una de las acciones mas comunes del mundo contemporáneo, ¿cómo resolver e interactuar en un mundo donde existen grandes demandas y de manera constantes con altos niveles de estrés?; lo anterior conlleva a diseñar herramientas que sea efectivas y más aún prácticas en su uso; parece que puede ser una alternativa, él no, crear esos escenarios ilusorios que son parte un proceso paliativo para aminorar el exceso de emoción contenida que se presenta por el estado de euforia; es decir, crear ideas que solo deteriorar la paz mental; no obstante la contención siempre tratara de buscar una salida en cualquier momento y a veces en escenarios poco oportunos; la otra, puede estar inmerso en una filosofía práctica que permita mantener la calma y claridad ante situaciones complejas y preparar el momento adecuado para llevarlas a cabo.
Una propuesta puede ser de la vieja escuela fundada por Zenón de Citio, que es la escuela estoica, la cual nos enseña a distinguir entre lo que se puede controlar y lo que no. Recordar que la frustración se hace presente cuando se intenta controlar lo que escapa de nuestra área de influencia. La estrategia, radica en centrar la reacción y actitud frente a los eventos que se presentan, en lugar de modificar el curso del mismo. Así que, cuando te enfrentes a la frustración (por un cambio inesperado), respira profundamente y mantén la calma y pregúntate ¿Está situación esta bajo mi control?, sí la respuesta puede ser un “no”, concentra tu visión en modificar tu perspectiva para poder analizar cualquier futuro posible.
Parece que la fenomenología en la aplicación moderna tiene una directriz muy marcada ante este tema, Edmund Husserl (Meditaciones cartesianas), planteaba la idea, que el sufrimiento y la frustración se alimenta de la anticipación de futuros inciertos o la experiencia de fracasos del pasado. La clave es estar en el aquí y el ahora, aceptando y disfrutando la experiencia evitando juicio alguno, por otra parte, la aportación del Croata Mihály Csíkszentmihályi (Flow: The Psychology of Optimal Experience), creador de la Teoría del Flujo, donde propone, poner en practica la atención plena y estar presente en las actividades de la vida cotidiana (como comer, caminar, trabajar), lo cual permite reducir la preocupación sobre el futuro y puede ser de ayuda ante el remordimiento del pasado y hay que tener presente; cuando se manifieste la frustración llevar a cabo una concentración plena: observar sin juzgar, respirar profundamente y tratar de hacer acto de presencia en el aquí y ahora.
Otra alternativa, a manera de propuesta y sin usar tanto la razón que es de manera natural, es la práctica del Wu Wei (no actuar, no forzar), aplicada por el Taoismo, que haciendo sintaxis; la cual, en lugar de apresurase a tratar de solucionar todo, permite que las acciones lleven su propio ritmo y enfocar el esfuerzo sin forzar; la frustración se hace presente cuando existe una resistencia al curso natural de las cosas, esta es una de las enseñanza mas notables de Lao-Tsé (Tao Te Ching).
Entonces podemos decir, que no solo se necesita la acción para combatir la frustración, se requiere de reflexión y con el apoyo de la filosófia en la práctica diaría, se logra entender y transformar la frustración en oprtunidad de crecimiento, con aceptación y paz interior, centrar la atención en lo que si se puede hacer bajo el espectro del enfoque, conlleva a navegar ante los desafíos de manera serena y resiliente.
