Equinoccio prematuro

Joel Nava Lara
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La palabra “equinoccio” significa literalmente “igual noche”, indicando el fenómeno astronómico que sucede en estas fechas donde la noche tiene igual duración que el día. En el hemisferio norte del planeta estos coinciden con la entrada de las estaciones de la primavera y el otoño y se presentan usualmente en los días 20 de marzo, el primero y 22 de septiembre, el segundo, aunque esto puede variar pues el ciclo de traslación de la Tierra alrededor del Sol no es exactamente de 365 días, ni el día dura exactamente 24 horas.

En algunos años el equinoccio de marzo o de primavera en el hemisferio norte, puede ocurrir incluso en 19 o 21 de marzo, lo cual ocurrirá en los años 2044 y 2028 para la primera fecha y ya ocurrió el año 2007 para la segunda. Estas fechas se calculan según una regla muy sencilla, es la fecha en la cual el Sol se encuentra directamente encima del ecuador, la línea de latitud cero. Pero en realidad la ocurrencia del evento donde las horas de día y noche son iguales tiene diferentes fechas, según la latitud donde nos encontremos.

En la Ciudad de México el equinoccio de marzo usualmente ocurre entre los días 11 y 13 de marzo. En este año 2025 sucede el 12 aproximadamente, por lo cual tenemos un equinoccio que llega antes del día oficial en el mundo. En otras latitudes como en Tijuana, el equinoccio sucederá hasta el 15 de marzo, mientras que en Tapachula ya sucedió el 11 de marzo. De igual manera podemos buscar esta información para diferentes países en latitudes muy extremas y encontrar que en Alaska el equinoccio ocurrirá entre el 16 y 17 de marzo, cuando en Tierra de Fuego, una de las zonas de Argentina más cercanas al polo sur, esto ocurrirá exactamente el 21 de marzo.

Desde estas fechas hasta el solsticio de verano el sol estará más de doce horas en el cielo, razón por la cual el calor se vuelve cada vez más intenso y comienza a disminuir un poco hasta el siguiente equinoccio, que para la Ciudad de México ocurrirá el 27 de septiembre, desfasado tambien respecto a la fecha oficial y siendo en ese caso un equinoccio tardío. Pasaremos poco más de seis meses con este calor, a veces mitigado un poco por las lluvias pero también reforzado posteriormente por la humedad que estas provocan.

Resulta curioso que aunque la duración del día y la noche sea de doce horas en estas fechas, esto no ocurre en los mismos horarios, ya que en marzo el Sol sale aproximadamente a las 6:30 de la mañana pero en septiembre lo hace alrededor de una hora después. En todo caso, dichas variaciones se pueden atribuir a diversos factores bien estudiados, como la inclinación de la Tierra respecto a su órbita alrededor del Sol, así como a la latitud en la que nos encontramos, dado que podríamos pensar que en estas fechas el Sol pasa de Sur a Norte y en septiembre lo hace de Norte a Sur, aunque sabemos que este es el movimiento aparente, en realidad el Sol se mantiene prácticamente fijo en nuestro sistema planetario.

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