El presidente municipal de Salamanca, César Prieto, junto a la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, inauguró el sábado la planta de ciclo combinado de la CFE en Salamanca, un coloso de 927.1 megawatts que promete revolucionar la matriz energética mexicana. Con tecnología de gas natural, la instalación no solo generará electricidad para 2.5 millones de hogares, sino que ahorrará 7.8 millones de m³ de agua y eliminará emisiones equivalentes a 750,000 autos anuales.
Detalles Clave del Proyecto:
* Capacidad récord: 927 MW, suficiente para cubrir la demanda de Guanajuato y parte del Bajío.
* Tecnología sostenible: Combina turbinas de gas y vapor, maximizando eficiencia y reduciendo huella hídrica.
* Expansión CFE: Parte de un plan para agregar 7,527 MW en 2 años, incluyendo Salamanca II (1,500 MW adicionales).
Sheinbaum y el «Renacer» de la CFE
Durante el evento, la mandataria federal destacó que esta planta simboliza la recuperación de la CFE como eje de la soberanía energética. “Es el primer paso para controlar el Sistema Eléctrico Nacional y reducir dependencia de privados”, afirmó Emilia Esther Calleja Alor, directora de la CFE. Por su parte, Luz Elena González Escobar, secretaria de Energía, reveló que el proyecto evitará la emisión de 1.2 millones de toneladas de CO₂ anuales.
Los Números que Definen el Cambio
7.3 terawatt-hora: Generación anual, equivalente al consumo de Querétaro por un año.
Gas natural: Reemplazará combustóleo en 40% de la operación, reduciendo costos en 15%.
Inversión estratégica: Alinea con el plan de AMLO para fortalecer empresas públicas.
Asistentes de Alto Perfil
El acto congregó a figuras clave como Rosa Icela Rodríguez (Gobernación), Carlos Lechuga (Pemex) y Carlos Ortega Calatayud (SUTERM), reforzando el mensaje de unidad entre gobierno, sindicatos y sector energético.
Prospectiva:
La planta de Salamanca no solo es un triunfo propagandístico: podría marcar el rumbo de la transición energética en México. Si la CFE logra implementar los 7,527 MW prometidos, reduciría en 30% las emisiones del sector eléctrico para 2027. Sin embargo, el desafío es doble: sostener inversiones sin descuidar energías renovables y evitar sobrecostos que lastren finanzas públicas. Con Salamanca II en horizonte, el gobierno apuesta a que el gas natural sea un «puente» hacia un futuro más limpio, pero críticos advierten que sin solar/eólica, México seguirá anclado a combustibles fósiles. La respuesta definirá si este megaproyecto es un legado verde… o una bomba de tiempo económica.
