El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, reveló este martes que Donald Trump podría encontrar un “punto intermedio” con México y Canadá para evitar una guerra comercial total, tras horas de negociaciones telefónicas. Aunque los aranceles del 25% ya entraron en vigor, Lutnick adelantó un posible anuncio este miércoles: “Creo que llegaremos a un acuerdo. No será una pausa, pero habrá avances”.
Los detalles que cambian el juego
* Diálogo en marcha: Sheinbaum confirmó una llamada con Trump este jueves: “El diálogo bilateral siempre ayuda”.
* Represalias inminentes: México impondrá medidas arancelarias y no arancelarias el 9 de marzo, mientras Canadá gravará $30,000 millones en importaciones estadounidenses.
* China en la mira: Los aranceles a productos chinos subieron al 20%, pero Pekín ya respondió con impuestos del 25% a bienes mexicanos y canadienses.
El argumento de Trump: fentanilo y presión política
El gobierno de Estados Unidos justifica los aranceles como castigo por el “esfuerzo insuficiente” de México y Canadá contra el tráfico de fentanilo. Sin embargo, Lutnick admitió que los precios subirán, afectando a consumidores estadounidenses. Mientras, Sheinbaum desmintió la acusación: “Hemos decomisado récords de drogas. Esto es una excusa”.
La bomba de tiempo de Trudeau
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, tachó los aranceles de “injustificados” y anunció impuestos del 25% a productos como maíz, acero y whisky bourbon, golpeando a estados clave del sur de Estados Unidos. “No retrocederemos”, dijo, mientras agricultores de Iowa y Texas ya exigen a Trump retroceder.
Prospectiva:
El jueves será decisivo: si Trump y Sheinbaum logran un acuerdo, los aranceles podrían reducirse a cambio de compromisos en seguridad fronteriza y acceso a mercados. Pero si fracasan, América del Norte enfrentará una recesión fragmentada, con inflación, desempleo y cadenas de suministro rotas. Para Trump, el riesgo es perder apoyo en estados agrícolas; para Sheinbaum y Trudeau, demostrar fortaleza sin ahogar sus economías. La clave está en si el T-MEC sobrevive como marco de cooperación o se convierte en el primer tratado en caer bajo la era del proteccionismo trumpista.
