Finalmente, la agencia espacial de Estados Unidos envió al espacio a su nuevo y más potente cohete jamás construido con destino a la luna; se trata del SLS (sistema de lanzamiento espacial), cuyo objetivo es confirmar si el vehículo es seguro para llevar a una tripulación en 2025.
Se trata de un vuelo de prueba no tripulado, que sobrevolará la Luna sin aterrizar en su superficie; la misión busca sentar las bases para una presencia humana sostenible en la superficie de la Luna y avanzar en el camino hacia misiones tripuladas al planeta rojo, Marte.
Luego de dos cancelaciones de último momento hace unos meses; primero por problemas técnicos y luego por dos huracanes que retrasaron el lanzamiento varias semanas, el tercer intento fue todo un éxito.
El lanzamiento marcará el gran comienzo del programa Artemis, que quiere enviar a la primera mujer y a la primera persona negra a la Luna. El objetivo es establecer allí una presencia humana duradera, como preparación para un viaje a Marte.
