Datos que hablan

Juan Manuel Jiménez
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En tiempos de redes sociales, un hecho aislado puede convertirse en tendencia en cuestión de minutos. Un video, un testimonio, o una imagen dramática opacan con facilidad el contexto y borran la dimensión real del fenómeno. En ese escenario, la narrativa del “todo está peor” se viraliza más rápido que cualquier estadística real. Sin embargo, cuando se revisan los datos duros -los que se trabajan todos los días, los que no siempre generan clics- la historia que emerge en la Ciudad de México es sorpréndete.

El balance de seguridad presentado por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, correspondiente a octubre de 2025 es un testimonio sólido de ello. En un año marcado por la polarización informativa, la Ciudad de México exhibe una reducción histórica en los delitos de alto impacto: 13% menos que en 2024 y 58% menos que en 2019. No es casualidad ni resultado del azar; detrás de cada punto porcentual hay un modelo consistente que articula liderazgo político, coordinación con fuerzas federales, inteligencia policial, proximidad territorial y, sobre todo, constancia. Brugada lo dejó claro: han sido 303 días de combate a la inseguridad con resultados contundentes.

Los homicidios dolosos -ese indicador que suele ser el más crudo para cualquier administración- bajaron 9% respecto a 2024, y 46% respecto a 2019. El robo de vehículo, uno de los delitos que más afecta el patrimonio de las personas, cayó 55% respecto a 2019 y 12% en relación con el año pasado. Y en su modalidad con violencia, la disminución es todavía más notable: 80% menos que en 2019. Detrás de estas cifras hay una operación policial robusta: las detenciones por delitos de alto impacto crecieron 17.9%, y las vinculadas a homicidio aumentaron 25.7%, con 42 objetivos prioritarios capturados gracias al trabajo coordinado de todas las corporaciones.

También la reducción en feminicidios es significativa: 32.2% menos que en 2024. Cada caso sigue siendo una tragedia, pero la tendencia no se explica sin una política de cero impunidad: 23.2% más detenciones y judicializaciones, y órdenes de aprehensión en 92% de los casos.

Otro frente clave es el de la extorsión, con 238 detenciones en lo que va del año, un aumento de casi 50% respecto a 2024, enviando un mensaje inequívoco de que en esta ciudad nadie está por encima de la ley.

Y hay un componente silencioso pero fundamental: la atención a la salud mental en escuelas, con más de 509 mil acciones como parte de la estrategia “Vida Plena, Corazón Contento”. Una política preventiva que rara vez entra en la conversación pública, pero que construye paz desde la raíz.

La estrategia capitalina tiene método y visión: las 3P’s: Policía cercana, Patrullaje territorial y Puntos de videovigilancia, articuladas con un modelo integral de Territorios de Paz e Igualdad que prioriza educación, empleo y presencia permanente del gobierno.

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