El cambio climático se lo refiere a los cambios a largo plazo de las temperaturas y los patrones climáticos. Estos cambios pueden ser naturales, pero desde el siglo XIX, las actividades humanas han sido el principal motor del cambio climático, debido principalmente a la quema de combustibles fósiles.
La Cumbre del Clima COP27 pidió ayuda al sector privado para alcanzar los 2.4 billones de dólares al año, para 2030, que necesitan los países emergentes y en desarrollo para reducir las emisiones, ya que son más vulnerables al calentamiento global, incluyendo inundaciones costeras y caídas de producción agrícola, por lo que aumentar la resiliencia y hacer frente a las pérdidas y daños causados por los efectos del cambio climático, es imperativo.

El informe publicado en el día dedicado a las finanzas en Sharm el-Sheij, en Egipto, los países emergentes y en desarrollo deben trabajar con inversores e instituciones multilaterales para desbloquear un billón de dólares anual en financiación externa para mitigación, adaptación y pérdidas y daños para 2030.
Adicionalmente, se requerirán 1.4 billones anuales para transición energética.
En el informe también se pide que las subvenciones y préstamos a bajo interés de los gobiernos de los países desarrollados se dupliquen, de 30 mil a 60 mil millones de dólares anuales, para 2025.
Un estudio de la Universidad de Oxford, encargado por Pictet AM, estima que el cambio climático puede reducir el PIB mundial per cápita un 45 % para 2100 y los países emergentes en latitudes cálidas sufrir pérdidas mucho mayores.
