Confiabilidad y legitimidad de las elecciones del Poder Judicial

Héctor O. Carriedo
165 vistas

Las elecciones del Poder Judicial de la Federación (PJF) del próximo domingo primero de junio, representan un proceso constitucional y legal, no solo inédito y complejo, sino además histórico, legítimo y confiable. Veamos por qué.


Este proceso electoral extraordinario ha cumplido etapas tales como la preparación de la elección, en septiembre de 2024, y la publicación de la convocatoria general por el Senado de la República, conforme al artículo 96 Constitucional.  A la vez, se integraron y funcionaron los Comités de Evaluación de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial (parcialmente) para proponer candidaturas; se capacitaron funcionarios de casillla y observadores electorales, y se publicaron las candidaturas en el micrositio “Conóceles” del INE para consulta ciudadana.

Los actores principales en las elecciones del Poder Judicial 2025 incluyen en primer término al INE, como autoridad competente que implementará el proceso electoral, efectuará los cómputos, publicará los resultados, entregará las constancias de mayoría y declarará la validez de la elección.


Son desde luego actores fundamentales las personas candidatas postuladas que aspiran a cargos judiciales, desde ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y del Tribunal de Disciplina Judicial, hasta magistrados de circuito y jueces de distrito. También quienes participarán como funcionarios de casilla, supervisores, capacitadores, asistentes electorales y observadores, y los ciudadanos y ciudadanas que acudirán a las casillas a votar por los candidatos y candidatas de su preferencia. 

Entre los actores relevantes de los tres poderes del Estado mexicano están el Senado de la República, que emitió la convocatoria general, recibió las candidaturas propuestas por los Comités de Evaluación y las incluyó en las boletas, después de celebrar un sorteo, procedimiento que, si bien fue controversial para los actores políticos que se oponen a la reforma, también permitió agilizar su implementación. 

En el marco de la constitucionalidad y legalidad del proceso, el Poder Ejecutivo Federal integró en tiempo y forma su Comité de Evaluación y propuso puntual y claramente sus candidaturas, dando por teminadas sus funciones el pasado 4 de febrero. 


Por su parte, el Comité de Evaluación del Poder Judicial Federal, renunció  a su responsabilidad en enero, enviando sus candidaturas sin evaluación de idoneidad al Senado de la República.

Completan el cuadro de actores fundamentales y relevantes de los proximos comicios del Poder Judicial: 

Los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs), que coordinarán las elecciones judiciales en 19 entidades federativas donde se elegirán cargos locales.

La Fiscalía Especializada en Materia de Delitos Electorales (FISEL), encargada de investigar y sancionar posibles delitos electorales y el TEPJF, que resolverá las impugnaciones electorales y validará los resultados junto con la SCJN,  a más tardar el 28 de agosto de 2025.

La jornada electoral del próximo domingo deberá iniciar a las 8:00 horas y concluirá con el cierre de casillas a las 18:00 horas. Los cómputos distritales se llevarán a cabo del 1 al 10 de junio en los Consejos Distritales del INE. Los cómputos de las 19 entidades federativas y salas regionales del TEPJF se realizarán el 12 de junio en los Consejos Locales. El 15 de junio, el Consejo General del INE emitirá el resultado nacional. Finalmente, se publicarán los resultados y entregarán las constancias de mayoría.  

  
A diferencia de las elecciones tradicionales, el escrutinio y cómputo no se realizará en las casillas, sino en los Consejos Distritales del INE, con la participación de consejeros electorales ciudadanos, supervisores y capacitadores asistentes electorales. 

Las boletas se clasificarán por cargo en las casillas, se empaquetarán en sobres y se enviarán a los Consejos Distritales. Los Consejos Distritales sumarán los votos según las actas de casilla, cotejando resultados para garantizar exactitud.
Los resultados se publicarán en el portal del INE, incluyendo actas digitalizadas.
Las boletas sobrantes se empaquetarán y resguardarán por el personal electoral para evitar su uso indebido, siguiendo los protocolos de seguridad del INE.


Los detractores y opositores a la reforma judicial pretenden descalificar la confiabilidad del proceso electoral judicial 2025, argumentando que, por primera vez, los votos no se contarán en las casillas, sino en los Consejos Distritales. Asimismo, señalan que se instalarán menos de 84,000 casillas, comparadas con las 170,000 de los comicios presidenciales de 2024.  

Otra crítica recurrente que hace la oposición es sobre las boletas; aducen que los votantes recibirán hasta seis boletas (o diez en elecciones locales concurrentes), con listas extensas y múltiples cargos, lo que puede generar confusión. Despues de algunas simulaciones y estimaciones se concluyó que cada votante podría tardar entre 14 y 40 minutos en votar, dependiendo esta duración de si se preparó o no, de manera previa, para hacerlo correctamente el día de la elección. Sí se requiere estudiar y examinar previamente el contenido de las boletas. 


Los detractores de la reforma también se han referido a la “falta de evaluación” de candidaturas, por causa de la renuncia del Comité de Evaluación del Poder Judicial. Sin embargo, el propio Comité de Evaluación del Poder Judicial se rehusó a realizar en forma exhaustiva la revisión de idoneidad, al renunciar a su obligación y responsabilidad en el proceso de selección de aspirantes, en su vano intento de desacreditar el proceso de evaluación, provocar la desconfianza ciudadana y descarrilar la elección. 

Más aún, la lista corta emanada del Poder Judicial suscita sospecha por contener candidatas y candidatos vinculados con actores políticos del pasado y personeros de la delincuencia de cuello blanco e incluso con personajes como el general Macedo de la Concha y el convicto en EE.UU. Genaro García Luna.

La oposición desea una baja participación, la cual estiman que se ubicará entre el 8 y 15% del padrón electoral, con lo que se pretende deslegitimar la elección de ministros, magistrados y jueces. 

No obstante ello, en los hechos, este ejercicio inédito de elección en el PJF, de suyo complejo, cuenta con los mecanismos suficientes para garantizar legalidad, legitimidad, confiabilidad y transparencia, como la participación ciudadana en varias etapas del proceso y la supervisión del INE y TEPJF. 

Contribuye a la certeza y objetividad de estos comicios la participación de consejeros electorales, funcionarios de casilla y observadores electorales, lo cual tambien garantiza transparencia y vigilancia.


Al mismo tiempo, refuerzan la confiabilidad y legitimidad del proceso electoral, el involucramiento activo y operativo del INE, en su carácter de organismo autónomo especializado, aplicando los principios de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad, objetividad y paridad de género, así como la existencia de mecanismos de fiscalización, vigilancia y sanción, implementados por el TEPJF y la FISEL. 


Después de la jornada electoral, los votos serán computados en Consejos Distritales por consejeros ciudadanos, las boletas no utilizadas se resguardarán y las actas de cada casilla serán elaboradas por funcionarios, bajo supervisión ciudadana.

Cabe destacar que, dada la complejidad y número importante de candidatas y candidatos, es muy meritorio el diseño de las boletas electorales para la identificación de los cargos a elegir, logrando la transparencia, completitud y seguridad del proceso. Para garantizar la autenticidad y evitar falsificaciones, las boletas cumplen todas las medidas de seguridad, y han sido impresas en papel especial por Talleres Gráficos de México.

Contienen los listados de candidaturas identificando los nombres respectivos, los cuales se presentan en dos columnas, divididas por género (mujeres a la izquierda, hombres a la derecha), ordenadas alfabéticamente y con un número identificador único para cada una. Los votantes seleccionarán a las candidatas y candidatos que prefieran anotando el número identificador que corresponda en los recuadros en blanco.


Cada boleta incluye instrucciones claras sobre el número de candidaturas a elegir y cómo marcar los votos, especificando que solo se deben elegir mujeres del lado izquierdo y hombres del lado derecho. Así por ejemplo, en el caso de la SCJN serán 5 mujeres y 4 hombres.

 
Un elemento que contribuye a dar claridad sobre el origen de las postulaciones de candidatas y candidatos, consiste en que en las boletas se señala el poder público

que postula cada candidatura con las siglas: PE para el Poder Ejecutivo; PL, Poder Legislativo, PJ, Poder Judicial, y EF, en funciones, para quienes actualmente ocupan el cargo. Cabe señalar que el 60% de los candidatos y candidatas ya forma parte del PJF, lo que desmonta el sofisma de la oposición que atribuye “falta de experiencia, preparación e idoneidad” a las personas que aspiran a los cargos en disputa.  

Para facilitar la identificación de los cargos a elegir se utilizarán seis tipos de boletas, cada una con un color diferente, según el cargo:


Morada: Para elegir 5 ministras y 4 ministros de la SCJN. Esta boleta en tamaño carta es la más grande,  ya que contiene 64 nombres: 33 mujeres y 31 hombres.

Azul: Para magistraturas de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Se elegirán 3 mujeres y 2 hombres, entre 15 candidaturas postuladas correspondientes a 6 mujeres y 9 hombres.


Turquesa: Para magistraturas del Tribunal de Disciplina Judicial. Se elegirán 3 mujeres y 2 hombres, entre 38 candidaturas: 20 mujeres y 18 hombres.

Salmón: Para magistraturas de las Salas Regionales del TEPJF. Se elegirán 2 mujeres y 1 hombre por cada sala, dando un total de 10 magistradas y 5 magistrados.

Rosa: Para magistraturas de Circuito. Los votantes elegirán un número específico de mujeres y hombres por especialidad.


Amarilla: Para Juzgados de Distrito. Se elige un número específico de mujeres y hombres por especialidad.

Las boletas rosa y amarilla para elegir Magistraturas de Circuito y Juzgados de Distrito, incluyen un recuadro central con códigos de colores para identificar las especialidades por materia (civil, penal, laboral). El número de candidaturas varía según el distrito electoral judicial.


En el ámbito local las boletas tienen colores diferentes. Por ejemplo, en la Ciudad de México: Rosa, para el Tribunal de Disciplina Judicial (5 cargos: 3 mujeres y 2 hombres); Azul, para magistraturas del Poder Judicial local (33 cargos en materias como civil, penal, familiar), y Verde, para juezas y jueces del poder judicial local (95 cargos en materias como civil, familiar, penal). 

Así tambien, en el Estado de México serán 4 boletas adicionales para cargos locales: una para la Presidencia del Tribunal Superior de Justicia, una para 5 magistraturas del Tribunal de Disciplina Judicial, una para 30 magistraturas, y una para 55 jueces y juezas. En total, un votante en el Estado de México recibirá 10 boletas, 6 federales y 4 locales.

Para la confiabilidad, es crucial el reconocimiento de los actores y la identificación de las etapas, procesos y procedimientos de estas elecciones; saber cómo y quiénes computarán los votos, qué sucederá con las boletas electorales que se no se utilicen, qué elementos deben contener las actas de las casillas y quiénes participan en su elaboración.


Las medidas de seguridad son importantes y se sustentan en estándares electorales previos, garantizando la integridad del voto. La implementación de la logística para manejar múltiples boletas y un alto número de candidaturas plantea desafíos formidables para el INE, institución que cuenta con atribuciones, competencias, capacidad y recursos suficientes e idoneos para llevar a cabo exitosamente los procesos que le corresponden. 


En suma, las boletas para las elecciones judiciales de 2025 están diseñadas con una estructura clara, con diferenciación por colores, y medidas de seguridad robustas para garantizar un proceso transparente y accesible. Se recomienda a los votantes prepararse con la debida anticipación, para lo cual se deben consultar previamente los micrositios oficiales para familiarizarse con las boletas y poder emitir un voto informado el próximo domingo primero de junio.

El INE y el IECM ofrecen herramientas como el micrositio “Conóceles” (https://candidaturaspoderjudicial.ine.mx/https://sirec.iecm.mx/conoceles-judicial/) para consultar perfiles de candidaturas y practicar el voto. También está disponible un simulador “Practica tu Voto” para familiarizarse con las boletas.

Epílogo

Las fuerzas políticas opositoras le apuestan abstencionismo, ya que una baja participación ciudadana (menor al 15%) podría interpretarse como una falta de confianza y deslegitimaría el nuevo sistema de elección popular de jueces, magistrados y ministros. En sus cálculos, esto podría debilitar la percepción de la reforma judicial como un mecanismo que se sustenta en la voluntad popular.


También promueven el voto nulo, como “ castigo” y “demostración” de rechazo a las candidaturas, lo cual podría interpretarse como una protesta en contra del proceso electoral o los candidatos. 

La experiencia, tanto en México como en otros países, demuestra que el voto nulo no contribuye a la asignación de cargos y el abstencionismo reduce el universo de votantes, por lo que en nada favorecen a los opositores a la reforma.


En el contexto de las elecciones judiciales, donde no hay partidos políticos tradicionales, sino cargos y candidatos seleccionados por sorteo y sobre todo por comités, el abstencionismo y el voto nulo podrían consolidar a candidatos con mayor visibilidad o que cuenten con bases de apoyo. 

Es cierto que se trata de un proceso complejo, donde concurren más de 3,000 candidatos para 881 cargos federales y hasta 1,800 cargos locales, lo cual podría desincentivar la participación y aumentar el voto nulo debido a la confusión o falta de información sobre las candidaturas. El desconocimiento relativo de las funciones de los cargos judiciales y la dificultad para evaluar a los candidatos y candidatas,  son barreras que se podrían vencer mediante la difusión intensiva de la información certera por los medios masivos y otros canales adecuados.


Los opositores a la reforma, en su afán de deslegitimar el proceso, aducen en su narrativa que hay injerencia e influencia de fuerzas políticas y poderes fácticos, que la confiabilidad no está garantizada y que habrá una baja participación en la elección. Según el INE, la lista nominal para esta elección está integrada por 100.4 millones de personas (100,408,569 ciudadanos). El INE proyecta una participación ciudadana de entre 13% y 20% del total del padrón electoral.  Dos escenarios probables indican que una participación baja sería de poco más de 13 millones de votantes, y la participación alta alcanzaría alrededor de 20 millones de electores. Pronto conoceremos las cifras reales y definitivas. 

Lo cierto es que requerimos de un importante esfuerzo ciudadano ¡Hay que estudiar antes de acudir a votar!

Héctor O. Carriedo Sáenz

28 de mayo de 2025

También te puede interesar