En un operativo en Atajeas de Covarrubias, Jalisco, autoridades federales capturaron a Abraham Oseguera Cervantes, “Don Rodo”, hermano de Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Junto a él, tres cómplices fueron detenidos, y se incautaron armas, efectivo y drogas. “Don Rodo” es señalado como el lavador principal del cartel, usando notarios de Ciudad Guzmán y Autlán para comprar ranchos y propiedades a nombre de testaferros, según investigaciones. Su esposa, Virginia León Osornio, también es investigada por invertir dinero del narco en minas de oro en Michoacán y Nayarit.
Esta no es la primera vez que “Don Rodo” enfrenta la ley. En abril de 2024, un juez federal en Almoloya de Juárez lo liberó por “irregularidades en su detención”, pese a estar acusado de portar armas exclusivas del Ejército. La decisión de Rogelio León Díaz Villarreal generó críticas de Andrés Manuel López Obrador y exfuncionarios como Rosa Icela Rodríguez, quien tachó el fallo de “afrenta a las instituciones”. Incluso el exsubsecretario Luis Rodríguez Bucio cuestionó al juez: “¿Un narco no puede cargar un arma por su salud?”, ironizó.
La reciente captura reactiva el debate sobre la impunidad judicial en México. “Don Rodo” fue trasladado a la Ciudad de México y puesto a disposición de la Fiscalía Especializada contra la Delincuencia Organizada, pero persiste la duda: ¿Volverá a ser liberado? Su papel como tesorero del CJNG lo vincula no solo con lavado, sino con el financiamiento de células criminales en Jalisco, Michoacán y Nayarit, estados clave para el tráfico de drogas hacia EE.UU.
El caso también expone la red de corrupción que protege al CJNG. Los notarios públicos involucrados en el blanqueo de propiedades siguen bajo investigación, mientras las minas de oro operadas por su esposa revelan cómo el cartel diversifica sus inversiones ilegales. Para las autoridades, esta detención es un golpe simbólico, pero insuficiente para desmantelar la estructura de “El Mencho”.
Prospectiva:
La captura de “Don Rodo” podría intensificar la guerra contra el CJNG, pero su historial judicial plantea un riesgo: si es liberado nuevamente, se debilitaría la credibilidad de las instituciones. Además, la posible extradición a EE.UU., donde el cartel es prioridad para la DEA, podría ser una opción para evitar otra fuga. Sin embargo, esto dependerá de la presión política y la capacidad de México para demostrar avances contra el crimen organizado. Mientras, la sombra de “El Mencho” sigue intacta, y la pregunta persiste: ¿Es este operativo un verdadero triunfo o solo un acto de propaganda?
