La cadena de restaurantes estadounidense IHOP ha cerrado de manera definitiva su sucursal en Culiacán, sumándose a los más de 80 negocios que han suspendido operaciones en la ciudad desde el pasado 9 de septiembre debido a la crisis de inseguridad que azota la región.
Este restaurante, que inició operaciones el 2 de septiembre de 2019, logró resistir tanto la pandemia como los dos “culiacanazos”, eventos que marcaron la seguridad local. Sin embargo, la creciente incertidumbre y la falta de condiciones óptimas para operar han obligado a IHOP a bajar sus persianas de forma permanente.
El presidente de la Unión de Locatarios del Centro de Culiacán, Óscar Sánchez Beltrán, destacó la gravedad de la situación: “Más de 3 mil negocios del centro están en riesgo de cerrar”.
La salida de IHOP, una franquicia con más de 50 sucursales en México, evidencia el deterioro del clima empresarial en la capital de Sinaloa. Esta situación golpea directamente al sector gastronómico y comercial, dejando a la ciudad en uno de sus momentos más complejos en los últimos años.
El cierre de este icónico establecimiento refleja no solo la vulnerabilidad del sector empresarial, sino también la urgente necesidad de reforzar la seguridad en la región para garantizar la continuidad de las actividades económicas y atraer a los consumidores nuevamente a las calles.
