La reforma electoral impulsada por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, finalmente fue aprobada por diputados federales, pasará a la mesa directiva y en unas horas subirá al pleno para su discusión.

El dictamen de Reforma Electoral fue aprobado con 62 votos a favor y 48 en contra; la discusión de esta propuesta a elevado las críticas de los diputados federales opositores, sobre todo, por la supuesta desaparición del Instituto Nacional Electoral (INE).
De acuerdo con el resultado de la votación, los diputados opositores reafirmaron su rechazo a la propuesta y advirtieron que no pasará, pues dijeron que están defendiendo a la ciudadanía. Los legisladores insisten en que la reforma pone en riesgo al INE y debilita todo el sistema electoral y la democracia de México.
Este bloque opositor sería la piedra en el camino de Morena, debido a que no cuenta con las dos terceras partes de los votos indispensables para reformar la Constitución:
dificulta las aspiraciones del partido mayoritario, Morena, dado que no cuenta con las dos terceras partes de los votos indispensables para reformar la Constitución.
La semana pasada, López Obrador reconoció que la Reforma Electoral no se podrá llevar a cabo, sin embargo, reiteró que presentará una Ley “que sin infringir la Constitución” permita lograr ahorros para que no sea tan costoso organizar las elecciones y que se prohíba la compra del voto.
