La senadora Ana Lilia Rivera Rivera, integrante de la Comisión de Organismos Internacionales, advirtió que el hambre y la desnutrición son el “genocidio más grande del mundo”, al provocar la muerte de dos personas cada segundo, y llamó a los parlamentos iberoamericanos a actuar de inmediato para erradicar este flagelo.
El pronunciamiento se dio en el marco del I Foro Parlamentario Iberoamericano y Caribeño por la Seguridad Alimentaria, celebrado en el Senado de la República, donde participaron más de 100 legisladores de América Latina, el Caribe y Europa, con el objetivo de establecer una agenda conjunta para combatir el hambre y el desperdicio de alimentos.
El hambre: un desafío global ignorado
Durante su intervención, Ana Lilia Rivera destacó que, a pesar de la abundancia de alimentos en el mundo, millones de personas siguen padeciendo hambre.
“Vivimos en una era de superproducción alimentaria, donde toneladas de comida se desperdician, mientras millones de familias no tienen nada en su mesa”, lamentó.
De acuerdo con el informe “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2024” de la FAO, cerca de 182.9 millones de personas en América Latina y el Caribe no pueden costear una dieta saludable, mientras que 8.6% de niñas y niños de la región padecen sobrepeso.
“Estamos ante una crisis de contraste —dijo Rivera—: se tira comida en los países ricos, mientras los más pobres mueren por no tener qué comer”.
Un foro para soluciones reales
El I Foro Parlamentario Iberoamericano y Caribeño busca establecer acciones conjuntas entre legisladores de la región para erradicar el hambre, promover la seguridad alimentaria y enfrentar los efectos del cambio climático sobre la producción agrícola.
Rivera subrayó que el Senado mexicano asume con responsabilidad su papel en esta lucha global. “Este foro no debe quedarse en palabras; necesitamos compromisos concretos y presupuestos que transformen realidades”, enfatizó.
Participación internacional por la seguridad alimentaria
El evento reunió a figuras clave del ámbito parlamentario y de organismos internacionales.
El senador español Gonzalo Robles Orozco, del Partido Popular, recalcó la importancia de que las políticas de seguridad alimentaria “trasciendan los ciclos políticos” para lograr resultados duraderos.
Por su parte, Sonia Rojas Méndez, coordinadora regional del Frente Parlamentario contra el Hambre de América Latina y el Caribe, reconoció la relevancia del foro al reunir a más de 100 legisladores. “Aunque hemos reducido los índices de inseguridad alimentaria, el hambre persiste en comunidades vulnerables, especialmente las rurales e indígenas”, señaló.
El coordinador del programa España-FAO, Luis Lobo Guerra, celebró que los parlamentos asuman un rol activo. “No solo se trata de hacer leyes, sino de aprobar presupuestos que financien soluciones reales”, afirmó.
El compromiso de América Latina y el Caribe
Finalmente, el presidente del Parlamento Latinoamericano y Caribeño, Rolando González Patricio, afirmó que el compromiso de los legisladores iberoamericanos es ayudar a garantizar la seguridad alimentaria de toda la región.
“Venimos a compartir experiencias y aprender. La seguridad alimentaria debe ser una meta compartida y sostenible”, expresó.
En su cierre, Ana Lilia Rivera reiteró que el hambre es un problema moral y político, no solo económico. “No puede haber justicia mientras haya millones que mueren de hambre. Tenemos los recursos, la tecnología y el conocimiento. Solo falta la voluntad política”, concluyó.
💬 Déjanos tu comentario, comparte esta noticia con tus vecinos y mantente informado en Orus Media.
