AMLO: ¿mártir o villano?

Armando Ríos Piter
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#SanarAMéxico. Por una #NuevaRepública. 

Asombrados, vemos cómo se desnuda la pantomima. El fiasco del regreso y la nueva solicitud de licencia de Rocha Moya en Sinaloa son una clara señal de las contradicciones internas en ese movimiento. Esa distorsión de la izquierda llamada “lopezobradorismo” empieza a ahogarse. El barco cruje. Entre los que aún creen –como AMLO– que pueden hacer lo que les venga en gana y quienes temen mantener esa dinámica, se profundizan las diferencias. Se toparon con la imposición de una agenda externa, no con una oposición interna, pero la vulnerabilidad estructural que representa su malandrinería en el ejercicio del poder les impide moverse, aunque se estrellen contra los riscos. Claudia atrapada entre la espada y la pared. 

Vivimos un momento crucial en la definición del rumbo que tomará el país. ¿Habrá una #NuevaRepública o nos quedaremos estancados en ese vórtice terrible de corrupción y crisis que se repite eternamente? Dicen que quien no conoce la historia está condenado a repetirla. En este mismo orden de ideas, la frase resuena: “La historia se repite dos veces, primero como tragedia, después como comedia”. Ambas reflexiones ayudan a revisar lo que hoy ocurre en México.

En 2018, López Obrador llegó a la Presidencia. La sociedad votó masivamente por él, en parte por el hartazgo y la búsqueda de nuevas soluciones, en parte, por el pacto de impunidad entre Peña Nieto –junto con miembros de la “otrora mafia del poder”– con el eterno opositor tabasqueño. La expectativa que levantó el oriundo de Macuspana fue enorme. Su persuasivo modelo de comunicación, junto con su centralización de poder, pronto aprovecharon esa energía popular, para concentrar todo en torno a su persona. Se abrió un preocupante espacio en que la República toda (instituciones, liderazgos, organizaciones, sentimientos, propósitos, etcétera), gravitó en torno a él. 

No obstante, conforme ha pasado el tiempo, tenemos un mejor entendimiento de lo que significó el ejercicio en el poder, de ese pequeño personaje que quiso hacerse (agandallarse) del país. Ese lidercillo que hoy ve cómo se desmoronan sus sueños de pasar a la historia como el mejor presidente en la historia. El caso Rocha adelanta que vendrán más escándalos. ¿Qué otros gobernadores o secretarios de Estado caerán en desgracia? ¿Qué información sobre financiamiento ilícito a campañas o bolsillos privados vendrá? Tras el anuncio de la eliminación de la visa estadunidense de Andy, las evidencias sobre el comportamiento de AMLO en el poder y su familia, estará a escrutinio público. ¿Será AMLO en la historia un héroe o un villano? ¿Será el constructor de un nuevo destino para México o un politiquillo más en la historia? Aquí algunas preguntas para orientar una discusión seria y responsable en lo sucesivo:

En México, la autoridad se ha utilizado como privilegio, no como responsabilidad. ¿Acaso con AMLO, el presidente y su círculo cercano aprovecharon sus influencias para adquirir más poder y recursos?  

En México, la riqueza monetaria se convierte en ídolo. ¿Acaso con AMLO, el presidente y su círculo cercano acumularon dinero para mantener, proyectar y financiar el proyecto político?

En México se siembra el miedo y se normaliza el derramamiento de sangre. ¿Acaso con AMLO y su círculo cercano, tejieron redes y alianzas que costaron vidas para satisfacer y encumbrar los intereses del grupo en el poder?

El expresidente solía repetir que, “todos los negocios jugosos que se hacen en el país pasan por el visto bueno del presidente”. Sirva tan contundente declaración, para revisar las preguntas expuestas anteriormente. 

Estoy convencido de que el paso de ese “líder macuspano” será distinto al que un día imaginó. Sin embargo, también creo que su herencia será fundamental. Pronto –es cuestión de tiempo– López Obrador será ejemplo de lo que no debería repetirse jamás: “No mentir, no robar y no traicionar al pueblo”. Su herencia será trascendente. La frustración que dejará a su paso será el abono fértil sobre el cual habrá que #SanarAMéxico.

Más que atacar a Andrés, lo que pretende este texto es invitar al lector a entender que la sociedad mexicana deberá tomar conciencia y organizarse de una forma diferente, para no caer nuevamente en las anomalías que consuetudinariamente repiten sus líderazgos. El problema no es AMLO, sino la forma en nos responsabilizamos de construir nuestro destino. Por lo pronto, empecemos por resolver si el tabasqueño, ¿será mártir o villano?

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