Por generar la idea de perder el miedo a tener la información para crear nuevas habilidades, para dejar atrás el cisma al cambio donde no todos podamos soportar la realidad que se está viviendo, de la interminable paradoja de morir para vivir, desprender para atraer, conlleva a enteder el manejo de la materialidad, dejando atrás la frustración y desesperación que el deseo trae consigo, por una vida más plena.
Aturdido en el pasado (tan cual estrofa de canción), este exceso no permite al hombre avanzar y seguir adelante, reconocer lo imperfecto de lo perfecto, es avanzar aun ritmo que cada uno dicta y el organismo mismo manda, los obstáculos no son simples actos que denoten fracaso, al contrario son la experiencia latente de que se está vivo, la dialéctica entre lo que es y lo que se quiere hacer, siempre ha estado presente guadando en ocasiones una distancia de incompresión.
Para forjar el hierro se emplea la fuerza, para despúes pasar a templar y aqué es donde entramos a modificar la adversidad, vamos a templar al miedo; para pasar de la paralisis a la acción, es decir, no se necesita la mayoría de las veces luchar este tipo de afrentras, todo lo contrario, hacer del miedo un aliado donde podamos decir que se doma y se está bajo nuestra orden y no al revés, nuestros miedos y no él a nosotros, una labor que no es para cualquiera porque el grado de compejidad que porta, es muy alto, acción que solo es para aquellos que se pueden desafiar asimismos (alguien que está acostumbrado a lidiar con el dolor, ya no lo siente); en algún momento Jung, aborda al miedo a través de la “sombra”, esa que nos sigue al punto más oculto e íntimo de uno mismo, el cual no se puede despegar, naces con él y te vas con él.
El reconocer el miedo, sí es interno o externo, sí fue creado o implantado de manera inconsciente al grado de hacerlo propio o si en el colectivo fue expuesto al temor como una medida de control (donde habitualmente sucede), es dar una oportunidad para trabajar en uno mismo, contrarrestar este tipo de arquetipos, lo acertivo sería hablar de las figuras del “héroe” o “sabio”, pero aun así estos enfrentan sus propios temores, recordar que el miedo puede tener ese potencial transformador, no obstante cada quien puede decidir libremente con él, para aquellos que no tienen o dejan la puerta a otra opción, (si es que se busca combatir al miedo) y es saber lidiar con él, integrando a los diversos aspectos que lo engloban, el tener la capacidad de observar sin juzgar puede ser una alternativa para trascender al miedo, al ofrecer la perspectiva de ver con mayor claridad cualquier situación que se presente.
Por una vida con menos “miedos” y “temores” y mejores catalizadores de transmutación adecuada, que permitan la integración en vez de evadirlos para poder avanzar hacia una vida más plena, si bien el miedo puede ser una emoción compleja y multifacética que está relacionada con la sombra de nuestro interior, podemos usarlo para avanzar en la vida, por ello es vital lograr una coenxión profunda con nuestro interior y tener cuidado con el diálogo que manejamos.
