El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, fue abucheado de manera masiva por el público presente durante la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 en el Estadio San Siro de Milán. El incidente ocurrió cuando las pantallas gigantes del coliseo mostraron brevemente a Vance en la tribuna de honor, provocando una oleada de silbidos y rechiflas que resonaron en el recinto, en un acto marcado por el rechazo a las políticas migratorias estadounidenses.
El momento de abucheo se registró durante el desfile de las naciones, previo a la entrada de la delegación estadounidense. Contrario a lo que sucedió con el vicepresidente, los atletas de Estados Unidos fueron recibidos con una fuerte ovación al momento de su ingreso al campo, lo que evidenció que el repudio estaba dirigido específicamente a la figura política y no a los deportistas.
El gesto del público italiano se enmarcó dentro de una jornada de protestas ciudadanas que se desarrollaron en Milán antes y durante la inauguración. Grupos de manifestantes, principalmente estudiantes y activistas, se congregaron en la Plaza Leonardo da Vinci para rechazar la presencia de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, quienes forman parte del dispositivo de seguridad de la delegación norteamericana.
Los manifestantes coreaban “¡No queremos al ICE en nuestra ciudad!” y denunciaron las políticas de control migratorio y deportación de la administración estadounidense. Andrea Cucuzza, un manifestante de 18 años, declaró a medios: “No sólo no me gusta lo que están haciendo a los migrantes, tampoco me gusta lo que están haciendo a los manifestantes. Por eso estamos protestando”.
El abucheo a JD Vance no fue el único momento de tensión política durante la ceremonia. Los cuatro atletas representantes de Israel también fueron recibidos con una rechifla generalizada por parte del público, en medio de llamados previos de grupos activistas para excluir al país de los Juegos debido a la guerra en Gaza. En contraste, las delegaciones de Ucrania y Venezuela recibieron una calurosa acogida y aplausos de solidaridad.

La ceremonia, que tuvo lugar de manera simultánea en Milán, Cortina d’Ampezzo, Livigno y Predazzo, continuó su programa con espectáculos artísticos que incluyeron presentaciones de Mariah Carey, Andrea Bocelli y Laura Pausini, y el encendido de dos pebeteros por leyendas del esquí italiano.
La reacción del público hacia el vicepresidente Vance refleja el malestar extendido en sectores de la sociedad europea hacia ciertas políticas exteriores y de migración de Estados Unidos, y demostró cómo los Juegos Olímpicos, pese a su espíritu de neutralidad deportiva, no son ajenos a las expresiones políticas y al descontento social global.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni la delegación del vicepresidente han emitido un comentario oficial sobre los abucheos recibidos durante la inauguración de la justa invernal.
Déjanos tu comentario, comparte esta noticia con tus vecinos y mantente informado en Orus Media.
