La bancada de Morena en la Cámara de Diputados alista un “plan b” en caso de no tener el apoyo de la oposición con la reforma electoral impulsada por el presidente de México Andrés Manuel López Obrador; la estrategia, dicen, es votar las modificaciones a través de leyes secundarias.

Mientras tanto, las bancadas de oposición tienen hasta el 25 de noviembre para crear un dictamen de consenso sobre la iniciativa; si existiera el rechazo, informaron, seguirá adelante con la propuesta presidencial a través de una ruta similar a la de la reforma eléctrica.
El diputado morenista Hamlet García Almaguer, integrante del grupo de trabajo para la reforma electoral y de la Comisión de Reforma Política – Electoral, adelantó que a la brevedad su bancada presentará una propuesta de legislación secundaría que no requiere ningún consenso con la oposición.
“Es probable que voten en contra y cada quien asumirá su responsabilidad. Frente a ese voto en contra, en comisiones pasaría porque tenemos mayoría sin ningún problema, se sometería al Pleno y si se rechaza en el Pleno seguiríamos una ruta similar a la de la reforma eléctrica”, advirtió.
