El lunes un avión espía Boeing RC-135 Rivet Joint de la Fuerza Aérea de Estados Unidos realizó un sobrevuelo sobre la península de Baja California, en un momento clave para la relación bilateral entre México y Estados Unidos. La operación coincidió con la llamada telefónica entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el mandatario estadounidense Donald Trump, en la que el gobierno mexicano se comprometió a desplegar 10,000 elementos de la Guardia Nacional en la frontera norte para frenar el flujo migratorio y el tráfico de fentanilo a cambio de congelar por un mes los aranceles del 25% a los productos mexicanos.
¿Qué es un RC-135 Rivet Joint y cuál es su función?
El RC-135 Rivet Joint es una aeronave de reconocimiento y espionaje utilizada por Estados Unidos en zonas de conflicto o regiones con alta tensión diplomática. Fabricado por Boeing y mejorado con tecnología de Lockheed Martin, General Dynamics y L3Harris Technologies, su principal función es la intercepción de señales de comunicación (SIGINT), lo que significa que puede captar transmisiones de radio, teléfonos celulares, internet y cualquier onda electromagnética en su área de cobertura.
Estos aviones también están equipados con tecnología avanzada capaz de descifrar mensajes en distintos idiomas y rastrear la ubicación exacta de los dispositivos emisores de estas señales. Durante las últimas décadas, el gobierno de Estados Unidos ha utilizado este tipo de aeronaves para vigilar organizaciones criminales y fuerzas militares en lugares como Siria, Afganistán, Ucrania y Venezuela, principalmente para monitorear actividades de grupos considerados como amenazas a la seguridad estadounidense.
Operación de espionaje en México
El vuelo del RC-135 Rivet Joint sobre Baja California marca una nueva etapa en la cooperación entre Estados Unidos y México en la lucha contra el narcotráfico, particularmente contra los cárteles que han sido catalogados por la administración de Trump como organizaciones terroristas.
Con una tripulación de aproximadamente 30 personas, el avión cuenta con pilotos, analistas de inteligencia y expertos en comunicación, quienes pueden rastrear e identificar conversaciones de miembros de grupos criminales. Entre los principales objetivos de estas operaciones estarían líderes del narcotráfico en México, como Ismael Zambada Sicairos «El Mayito Flaco», Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Fausto Isidro Meza Flores «El Chapo Isidro».
El vuelo de esta aeronave partió desde la Base Aérea Offutt en Omaha, Nebraska, sobrevoló Tijuana, continuó su trayecto al sur por la costa de Baja California hasta Los Cabos, luego cruzó el Golfo de California, pasando por los estados de Sinaloa, Sonora y Baja California, antes de regresar a territorio estadounidense.
No se trata de una intervención militar
Es importante aclarar que estos vuelos de vigilancia no significan una intervención militar de EE.UU. en México, sino que forman parte de operaciones de inteligencia y reconocimiento que, según protocolos internacionales, deben contar con la autorización del gobierno mexicano.
En los últimos días, además del RC-135 Rivet Joint, un avión Boeing P-8 Poseidón de la Marina de Estados Unidos también realizó misiones de patrullaje en la frontera entre San Diego y Douglas, Arizona, una región identificada como corredor de tráfico de drogas y migrantes, controlado por Los Rusos, los hermanos Arzate y Los Chapitos.
La presencia de aviones espía estadounidenses en México se da en un contexto de alta tensión comercial y diplomática, mientras Washington busca reforzar su política de seguridad fronteriza y combatir la crisis del fentanilo con el apoyo del gobierno de Claudia Sheinbaum.
