El 20 de enero de 2025, Donald J. Trump regresó a la Casa Blanca con una promesa clara: restaurar la grandeza de Estados Unidos y desmantelar las políticas de su predecesor el demócrata Joe Biden. En lo que va de su gobierno, tan solo un poco más de 100 días, el presidente estadounidense, ha implementado una agenda sin precedentes, que ha redefinido el panorama político nacional e internacional.
Trump ha firmado más de 145 órdenes ejecutivas, superando a cualquier otro mandatario en la historia moderna en solamente sus primeros 100 días, que son los más importantes porque definen el tipo de gobierno que se estará llevando a cabo durante el resto de su administración y se ve si hay liderazgo o no por parte del jefe de estado en turno.
Estas acciones han abarcado desde la imposición de aranceles a países como China, México y Canadá, hasta la creación de un fondo soberano y una reserva estratégica de bitcoin. Además, ha reinstaurado políticas migratorias estrictas, como el programa “Permanecer en México”, y ha declarado una emergencia nacional en la frontera sur.
Trump ha tomado medidas drásticas en materia de inmigración. Se ha establecido un centro de detención para migrantes en la base naval de Guantánamo y se han arrestado a más de 150,000 inmigrantes ilegales, con 139,000 deportaciones efectuadas. Estas acciones han resultado en una reducción del 95% en los cruces fronterizos ilegales en comparación con el año anterior.
También ha impulsado políticas proteccionistas, medidas que buscan revitalizar la industria manufacturera estadounidense y establecer acuerdos comerciales más justos para los estadounidenses. Inició conversaciones comerciales con India, con el objetivo de fortalecer la industria y el empleo nacional.
Trump prometió en campaña hacer una reestructuración del Gobierno Federal y se ha enfocado en reducir la burocracia y eliminar regulaciones consideradas innecesarias. Se estableció el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), liderado por Elon Musk, con el objetivo de optimizar el gasto federal y eliminar programas considerados superfluos.
Cabe mencionar que éste cargo que ocupa el empresario de Tesla, es rotativo por lo que alguien más estará muy pronto a cargo de esta importante encomienda.
Además, se han desmantelado agencias como USAID y el Departamento de Educación, y se ha implementado una política de despidos masivos en el sector público.
En el ámbito social, Trump ha tomado medidas para eliminar programas de diversidad, equidad e inclusión en instituciones federales y educativas.
También ha prohibido la atención médica de afirmación de género para menores y restringido la participación de atletas transgénero en deportes femeninos. Estas acciones han sido parte de una agenda más amplia para restaurar lo que la administración considera valores tradicionales estadounidenses.
En cuanto a la política exterior, Trump ha retirado a Estados Unidos de acuerdos internacionales como el Acuerdo de París y la Organización Mundial de la Salud. Ha impuesto sanciones a la Corte Penal Internacional y ha buscado redefinir las alianzas globales de Estados Unidos.
Además, ha firmado un acuerdo con Ucrania para la explotación conjunta de minerales estratégicos, estableciendo un fondo de inversión para la reconstrucción económica del país.
Las acciones de Trump han generado reacciones mixtas. Mientras que sus partidarios aplauden su determinación para cumplir promesas de campaña y fortalecer la posición de Estados Unidos, críticos argumentan que algunas medidas podrían socavar instituciones democráticas y derechos civiles.
No obstante, una encuesta reciente indica que más de la mitad de los votantes estadounidenses creen que Trump está cumpliendo con sus promesas, destacando especialmente sus políticas migratorias y económicas.
En cuanto a México se consiguió la pausa a los aranceles generalizados del 25 % a todas las importaciones de los productos incluidos en el T-MEC y queda pendiente el anuncio a la industria automotriz, la mayor de México, que exporta casi 3 millones de vehículos al año a Estados Unidos.
La colaboración entre ambos países en el combate al narcoterrorismo se ha intensificado con una mayor presencia de fuerzas estadounidenses en territorio mexicano, esto ha generado una fuerte tensión diplomática. Sin embargo, estamos a punto de ver acciones conjuntas como nunca antes.
