En Tultitlán, la decisión de la pasada administración municipal de cambiar el nombre de la colonia Fimesa a Cuarta Transformación, junto con la renombración de sus calles, ha generado un fuerte rechazo entre los vecinos. Habitantes inconformes han comenzado a retirar las placas con la nueva nomenclatura, expresando su descontento por una medida que consideran arbitraria y poco representativa de su comunidad.
La exalcaldesa Ana Castro impulsó el cambio de nombre de las colonias Fimesa 3 y El Paraje, así como de varias calles, como parte de un homenaje a los proyectos sociales promovidos durante su gestión. Entre los nombres asignados destacan:
Me Canso Ganzo (con error ortográfico).
Abrazos no Balazos.
Sembrando Vida.
Pensiones para adultos mayores y madres trabajadoras.
Reforma Judicial, Tren Maya y Tianguis del Bienestar.
Sin embargo, estas modificaciones generaron molestia entre los residentes, quienes afirman que el cambio no fue consultado y afecta la validez de documentos oficiales, como identificaciones, recibos y contratos.
Los vecinos han señalado que estos nombres no reflejan la identidad de su colonia y consideran que el cambio fue «un capricho político». Sin aviso previo ni permiso, las nuevas placas fueron colocadas, lo que desató protestas.
«Esto no representa nuestra colonia. Nos afecta porque debemos cambiar todos nuestros documentos, y nadie nos pidió opinión», expresaron los inconformes.
Durante la protesta, varias patrullas municipales acudieron al lugar para intentar calmar la situación. Sin embargo, los uniformados no lograron detener a los vecinos, quienes incluso lanzaron piedras en señal de descontento.
La controversia por el cambio de nombres refleja una falta de comunicación entre autoridades y ciudadanos, dejando al descubierto las tensiones en torno a decisiones que impactan directamente la vida cotidiana de las personas.
