El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se sometió este viernes a su primer chequeo médico anual de su segundo mandato presidencial. La revisión tuvo lugar en el Hospital Militar Walter Reed y consistió en pruebas estándar como niveles de colesterol y presión arterial.
Inicialmente, el traslado de Trump desde la Casa Blanca se haría en helicóptero, pero el mal clima en Washington DC obligó al líder republicano a viajar en coche hasta el centro médico.
El último chequeo exhaustivo del exmandatario, hecho público, se remonta a septiembre de 2023. Dos meses después, su médico Bruce Aronwald emitió una carta destacando que la salud general de Trump era “excelente” y sus análisis cognitivos “excepcionales”.
Trump, que cumplirá 79 años el próximo 14 de junio, se convirtió el pasado 20 de enero en el presidente de mayor edad en asumir el cargo en Estados Unidos. Aunque Joe Biden también tenía 78 años cuando tomó posesión del cargo, Trump lo supera por varios meses.
Cabe recordar que en julio del año pasado, Donald Trump resultó herido en la oreja durante un intento de asesinato mientras hablaba en un mitin en Butler, Pensilvania. Desde entonces, el legislador Ronny Jackson, su exmédico presidencial, ha seguido de cerca su estado de salud. En un informe posterior, aseguró que Trump se encontraba “extremadamente bien” y que su recuperación fue rápida y sólida.
Prospectiva: Aunque los informes actuales son optimistas respecto a la salud de Donald Trump, su edad avanzada y los antecedentes recientes (como el intento de asesinato) hacen necesario un monitoreo continuo. La gestión de su imagen como líder saludable será clave para mantener la estabilidad política.
