El presidente estadounidense, Donald Trump, mostró su molestia luego del ataque israelí del miércoles a los yacimientos de gas de Irán, los más grandes del mundo, que a su vez motivaron represalias sobre las instalaciones de Arabia Saudita o Qatar, ha disparado una vez más el precio del petróleo y las alarmas en toda la región, en una escalada que complica aún más el conflicto en Oriente Medio y que llevó al mandatario a desmarcarse públicamente de la operación.
Un buen número de medios estadounidenses e israelíes han publicado en las últimas horas, citando a diversas fuentes de ambas administraciones y a militares, que el gobierno de Benjamin Netanyahu consultó por anticipado y que recibió el visto bueno de la administración Trump para esa operación.

Que era imposible que no fuera así. Pero tras ver las consecuencias, el presidente estadounidense ha querido desmarcarse completamente, diciendo que su país no estaba al corriente. Trump ha prometido igualmente que Israel no volverá a atacar los yacimientos de gas de South Pars, pero al mismo tiempo ha amenazado a Teherán con la destrucción total de las instalaciones energéticas si sigue atacando a sus aliados, especialmente Qatar.
El comunicado de Trump en Truth Social
«Israel, movido por la ira ante lo sucedido en Oriente Medio, ha arremetido violentamente contra una importante instalación conocida como el yacimiento de gas South Pars, en Irán. Ha sido alcanzada una sección relativamente pequeña del conjunto. Estados Unidos no tenía conocimiento alguno sobre este ataque en particular, y el país de Qatar no estuvo, de ninguna manera ni bajo ninguna forma, involucrado en el mismo; tampoco tenía la menor idea de que fuera a ocurrir», ha escrito el presidente este miércoles por la noche en sus redes sociales.
«Lamentablemente, Irán desconocía este hecho —así como cualquier otro dato pertinente relacionado con el ataque a South Pars— y, de manera injustificada e injusta, atacó una parte de las instalaciones de gas natural licuado (GNL) de Qatar», ha añadido. «ISRAEL NO REALIZARÁ MÁS ATAQUES en relación con este yacimiento de South Pars, de suma importancia y valor, a menos que Irán cometa la imprudencia de atacar a un actor totalmente inocente —en este caso, Qatar—; circunstancia ante la cual los Estados Unidos de América, con o sin la ayuda o el consentimiento de Israel, procederán a destruir masivamente la totalidad del yacimiento de gas South Pars, desplegando una fuerza y una potencia que Irán jamás haya visto ni presenciado con anterioridad. No deseo autorizar este nivel de violencia y destrucción debido a las repercusiones a largo plazo que ello tendría para el futuro de Irán; no obstante, si las instalaciones de GNL de Qatar vuelven a ser objeto de ataque, no dudaré en hacerlo», ha concluido.

Impacto en los mercados energéticos y financieros
El ataque de Israel al mayor yacimiento de gas natural del mundo, que es iraní, atizó la escalada de los precios de los energéticos en los mercados financieros este miércoles, mismos que metieron más aversión al riesgo junto con la preocupación de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. Los precios del petróleo cerraron al alza este miércoles, como consecuencia de las crecientes preocupaciones de los inversionistas por los ataques a la infraestructura energética en Irán y Qatar y la parálisis del estrecho de Ormuz.
El precio del crudo Brent del Mar del Norte, la referencia europea del petróleo, subió 6.75 por ciento, hasta los 110.40 dólares por barril. Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate, subió un 0.11 por ciento, hasta los 96.32 dólares por barril. Según la televisión estatal iraní, Israel, junto con Estados Unidos, atacó el yacimiento South Pars/North Dome, el mayor campo de gas conocido del mundo, compartido por Irán y Qatar.
Por su parte, el gas natural de referencia en Europa, el llamado TTF, avanzó 9 por ciento, a 56.2 euros por megavatio por hora. El deterioro de la infraestructura estratégica iraní y las advertencias de Israel de que continuará con la ofensiva ha roto la breve tregua de las últimas sesiones.
Caída en Wall Street y depreciación del peso mexicano
En medio de la liquidación de bonos del Tesoro de Estados Unidos, de mayores precios del petróleo y una Reserva Federal (Fed) que advierte efectos en la inflación por la guerra, pero aún no sabe de cuánto, los inversionistas decidieron vender acciones y refugiarse en el dólar. El índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadounidense frente a una canasta de seis divisas internacionales, avanzó 0.73 por ciento, a 100.06 puntos.

Así, el peso mexicano se depreció 0.92 por ciento, a 17.8265 unidades por dólar spot. De acuerdo con datos del Banco de México, el tipo de cambio operó entre un máximo de 17.8350 unidades y un mínimo de 17.6480 unidades. Wall Street profundizó sus pérdidas y cerró con caídas superiores al uno por ciento. El S&P 500 perdió 1.36 por ciento, a los 6 mil 624.71 puntos. El Nasdaq cedió 1.46 por ciento, a los 22 mil 152.42 enteros y el Dow Jones retrocedió 1.63 por ciento, a los 46 mil 225.15 enteros.
El desmarque de Trump del ataque israelí al yacimiento iraní y sus contundentes amenazas a Teherán reflejan la creciente complejidad del conflicto en Oriente Medio, con repercusiones directas en los mercados energéticos y financieros globales.
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