En una conferencia de prensa desde la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este martes 18 de noviembre que estaría “orgulloso” de autorizar ataques militares contra narcotraficantes en México, argumentando que su gobierno posee información detallada sobre sus movimientos y que actuaría para “salvar millones de vidas”.
Un discurso más duro hacia México
Las declaraciones de Trump elevan la tensión diplomática entre Washington y el gobierno de Claudia Sheinbaum. Aunque el mandatario estadounidense ha utilizado retórica fuerte en otras ocasiones, esta vez habló con mayor contundencia de la posibilidad de acciones armadas directas. Al ser cuestionado sobre si autorizaría operaciones militares en territorio mexicano para combatir el narcotráfico, respondió sin rodeos: “¿Ataques en México? Por mí está bien. Haré lo que sea necesario”.
Trump insistió en que los cárteles mexicanos representan una amenaza directa para la población estadounidense, a quienes acusó de provocar una “guerra”. Bajo esa narrativa, justificó que consideraría acciones unilaterales porque, según él, estas organizaciones “están matando a nuestra gente”.
Aseguró que su administración conoce “cada ruta y cada dirección” vinculada a los grupos criminales, y afirmó que su gobierno tiene identificadas viviendas, contactos y patrones de operación en México. Aunque reconoció que no tiene planeado ordenar ataques de inmediato, recalcó que estaría “orgulloso de hacerlo”.
La nueva clasificación de cárteles como grupos terroristas
Las declaraciones de Trump surgen en el marco de una estrategia más agresiva adoptada desde enero de 2025, cuando firmó la Orden Ejecutiva 14157 que permite designar a ciertos cárteles como “Foreign Terrorist Organizations” (FTO) y “Specially Designated Global Terrorists” (SDGT). Esta medida fue ejecutada formalmente por el Secretario de Estado, Marco Rubio, el pasado 6 de febrero.
Entre los grupos designados se encuentran seis cárteles mexicanos:
- Sinaloa
- Jalisco Nueva Generación
- Del Noreste
- Del Golfo
- La Nueva Familia Michoacana
- Cárteles Unidos
Según la Casa Blanca, estas organizaciones operan como insurgencias con capacidad armada, control territorial y violencia sistemática, lo que justificaría —según Trump— una respuesta más parecida a un “conflicto armado”.
Ataques en el Caribe y ampliación de operaciones
Desde septiembre de 2025, Estados Unidos ha realizado ataques militares contra embarcaciones que, afirma, transportaban drogas hacia su territorio. Uno de los casos más recientes ocurrió en octubre, cuando un barco presuntamente relacionado con el grupo criminal Tren de Aragua fue atacado en el mar Caribe.
El portavoz de seguridad, Pete Hegseth, aseguró que la embarcación transportaba “cantidades masivas” de droga, y Trump defendió la operación como “legítima defensa”, argumentando que se trataba de acción contra “narco-terroristas”.
Respuesta de Claudia Sheinbaum: “México no permitirá intervenciones”
Ante el endurecimiento del discurso estadounidense, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que su gobierno no permitirá intervenciones militares extranjeras en territorio mexicano.
“Nosotros operamos en nuestro territorio. Podemos colaborar con información, pero no solicitaremos operaciones a Estados Unidos”, afirmó.
Sheinbaum enfatizó que la cooperación bilateral seguirá, pero sin subordinación: “Ni podemos permitir una intervención ni vamos a pedirla. Hay coordinación, pero no injerencia”.
La mandataria insistió en que ya ha expresado esta postura al presidente Trump en diversas ocasiones, destacando que cualquier acción militar extranjera violaría la soberanía mexicana.
Escenario tenso y repercusiones en la relación bilateral
Las declaraciones del presidente estadounidense colocan nuevamente en debate la estrategia binacional contra el narcotráfico. Aunque Washington y Ciudad de México mantienen cooperación activa en inteligencia, seguridad y control fronterizo, la posibilidad de ataques dentro del territorio mexicano podría generar una crisis diplomática sin precedentes.
Analistas coinciden en que el discurso de Trump forma parte de una línea más agresiva alineada con su narrativa de seguridad nacional. Sin embargo, una intervención militar enfrentaría profundas objeciones legales, diplomáticas y estratégicas, además de tensar la relación económica y política entre los dos países.
El gobierno mexicano ha reiterado que la responsabilidad de enfrentar a los grupos criminales en suelo nacional recae exclusivamente en México. Mientras tanto, Estados Unidos asegura que sus acciones buscan frenar la violencia y el tráfico de drogas hacia su país.
La tensión crece y la discusión se intensifica. Lo que ocurra en los próximos meses será clave para definir la dirección de la relación bilateral más importante de América del Norte.
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